Cuando queremos realizar reformas en nuestra casa que afectan a zonas estructurales de la vivienda, es necesario contar con herramientas adecuadas. A la hora de poder construir tabiques o llegar a lugares elevados para realizar determinadas reparaciones, se hace imprescindible el uso de andamios.

Dependiendo del trabajo que vayamos a realizar necesitaremos distintas soluciones en altura para conseguir los mejores resultados. Te contamos qué tipos de andamios existen.

Tipos de andamios

Los andamios son esenciales a la hora de realizar cualquier reparación que implique una altura determinada. En las obras son una parte fundamental de trabajo y permiten una movilidad segura para poder realizar el trabajo de forma correcta. Los andamios garantizarán que no se sufran accidentes cuando se trabaja en zonas de difícil acceso.

Si vas a realizar algún tipo de reforma en tu casa y vas a utilizar un andamio debes tener mucho cuidado al montarlo. Asegúrate de que está bien ensamblado y protégete con casco, guantes y arneses que permitan tu seguridad. Para los pequeños imprevistos, cuenta con el Seguro de Salud de MAPFRE.

Podemos encontrar distintos tipos de andamios con distintas características estructurales y funciones que cumplen dentro de la obra. La más usada, sin duda, es la que hace referencia a su estructura. Te contamos cómo son cada uno de ellos:

Andamios de doble pie derecho simple

Los andamios de doble pie derecho simple suelen estar fabricados con estructuras de acero o madera. Son los más sencillos de todos y se suelen emplear cuando queremos realizar reparaciones o reformas que se encuentran en altura, pero que no requieren de una estructura demasiado grande.

Reciben este nombre porque se apoyan sobre el suelo en una doble hilera de pies derechos (piezas que sirven de sustento al andamio).

Andamios multidireccionales

Están pensados para adaptarse a cualquier tipo de fachada y serán ideales cuando queramos reformar aquellas que cuentan con elementos curvos. Cuenta con un sistema estructural muy complejo que le permite la máxima sujeción para poder conseguir llegar a cualquier rincón de la fachada de una forma segura.

Andamios tubulares

Fuente: https://cutt.ly/YuVOqzg

En el caso de que se quiera realizar una reparación de una fachada sobre la que no existan elementos de apoyo será necesario usar andamios tubulares. Este tipo de estructuras pueden disponer de ruedas para poder desplazarse de un lugar a otro y facilitar el trabajo. Reciben este nombre porque están elaborados con tubos metálicos que se engarzan entre sí para ir logrando la altura y anchura necesaria.

Andamios de plataforma autoelevadora

Son cómodos para trabajar y los más sofisticados que podemos encontrar en la actualidad. Se utilizan para grandes obras en las que es necesaria una gran movilidad entre las distintas zonas del edificio. Estos cuentan con una plataforma de trabajo con un sistema que les permite desplazarse de manera vertical para lograr una mayor autonomía.

Andamios colgantes

Los andamios colgantes se usan cuando no existe forma de anclarlos al suelo, esto suele ocurrir sobre todo en edificios muy altos que requieren reparaciones en las zonas más elevadas. Como su nombre indica estos se encuentran suspendidos en el aire y se mantienen sujetos a las zonas más elevadas de los edificios como suelen ser el tejado o las azoteas. Son ligeros y, por lo general, de pequeño tamaño para poder realizar el trabajo de la forma más segura posible.