Hoy en día, existen en el mercado innumerables tipos de puertas correderas: pudiendo ser catalogadas según su material de hoja, según sus guías o incluso según su sistema de apertura. Ya que existen dos grandes grupos: aquellas que podemos encastrar en los tabiques quedando totalmente ocultas y aquellas que quedan vistas por el exterior de las paredes.

Son este segundo grupo las que vamos a tratar a continuación, debido a que no necesitan obra para ser instaladas y su colocación podemos realizarla nosotros mismos en nuestra casa siempre y cuando tengamos ciertos materiales y sigamos los siguientes pasos.

Requisitos

Si vamos a proceder a instalar nosotros mismos la puerta corredera en nuestro hogar, aunque parezca obvio, hay que remarcar que lo primero de todo es quitar y levantar la puerta abatible que vayamos a sustituir.

  • Procederemos a soltar la hoja de sus respectivas bisagras.
  • Quitar con mucho cuidado las tapetas de protección que bordean el hueco. Estos elementos suelen estar anclados a la pared o a los preparaos mediante algún tipo de pegamento o mediante púas, incluso combinando los dos sistemas de unión. Es complicado conseguir quitarlas sin hacer algún desperfecto a la pared, pero es totalmente posible, pero dichos desperfectos son sencillos de subsanar.

Materiales

Una vez que tengamos el hueco libre, procederemos a la instalación de la nueva puerta. Para ello, necesitaremos los siguientes materiales y herramientas:

  • La hoja en cuestión, que normalmente suele ser de madera, de vidrio o de acero.
  • Las guías y sistemas de apertura.
  • Cinta métrica, lápiz y nivel de burbujas. Son herramientas indispensables para cualquier tipo de instalación tanto de carpintería como de bricolaje en general.
  • Taladro, tacos, martillo, tornillos y destornillador. Necesitaremos realizar agujeros en las paredes, así que utilizaremos todos estos materiales y siempre hay que prestar especial atención a que sean compatibles con el material de nuestras paredes, que suelen ser de ladrillo o de pladur.
  • Escaleras, banco de trabajo y un espacio cómodo para trabajar y para el acopio de materiales.

 

Cómo instalar una puerta corredera sin obra paso a paso

Como ya hemos mencionado anteriormente, antes de nada necesitaremos tener el hueco de paso totalmente libre y despejado.

  • Antes de nada, tenemos que replantear adecuadamente el espacio que va a ocupar la guía exterior por donde discurrirá la puerta y asegurarnos de tener la misma longitud de pared libre que el ancho de la hoja. Para ello, utilizaremos las escaleras, metro, lápiz y nivel para dibujar en la pared la futura posición de la guía.
  • Si la guía viene sin cortar, tendremos que hacernos con una sierra de calar y cortarla dejando a ambos lados unos cuantos centímetros de más para los topes. Normalmente, esta medida coincide con unos 10 cm de más del doble de la medida del ancho de la puerta. Es decir, si la puerta mide 72 cm de ancho, la guía tendrá que medir unos 154 cm.
  • Una vez replanteada la guía, marcaremos con el lápiz los puntos de unión con la pared, levantamos la guía de momento y procedemos a realizar los agujeros con el taladro. A continuación, colocamos los tacos con el martillo y volvemos a colocar la guía para proceder a atornillarla en los puntos ya planteados.
  • Una vez instalada la guía, procederemos a colocar la hoja de la puerta que correrá por el carril mediante unos rodamientos. No podemos olvidar la colocación de los topes a ambos lados para asegurar que la puerta no se salga de la guía.
  • También es aconsejable colocar unas guías en el suelo para hacer de referencia y así evitar el tambaleo de la hoja y que salga con cierta facilidad. Se trata de unas piezas de plástico muy sencillas que van normalmente atornilladas al pavimento.

Todo este proceso es muy fácil y sin necesidad de obra alguna podremos instalar una puerta corredera y así realizar grandes cambios en nuestro hogar, sin embargo, nunca está de más contar con los servicios que el Seguro de Hogar MAPFRE nos ofrece. De esta forma, siempre estaremos tranquilos ante cualquier incidencia que pueda suceder.