Trucos para optimizar el riego en verano

Publicado por canalHOGAR, 13 Jun 2017

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Mujer tomando café en el jardín

Con la llegada del buen tiempo, también llegan las buenas ideas. Hoy te contamos algunos trucos para optimizar el riego en verano garantizando que tu jardín mantenga su esplendor incluso en los días más cálidos.

Si tienes un jardín es posible que cada verano te enfrentes a una idea que te preocupa: a mayor temperatura, más agua y, por lo tanto, una factura más elevada. No necesariamente es así, ya que existen maneras de optimizar el riego en verano para que ni tus plantas ni tu bolsillo tengan que sufrir en los meses más cálidos del año. ¿Lo mejor de estos trucos? Que se pueden aplicar incluso si no tienes mucho tiempo para dedicarte a tu faceta de jardinero.

Lo primero que debes tener en mente es que las plantas suelen ser capaces de sobrevivir con menos agua de la que creemos necesaria. De hecho, muchas enfermedades de las plantas ocurren, precisamente por un riego excesivo. Una forma inteligente de diseñar tu “plan de riego” es identificar qué plantas hay en tu jardín e investigar un poco sobre sus necesidades: te sorprenderás cuando, con nuevas pautas de riego, descubras que no solo ahorras agua, sino que también mejoras la salud de tus plantas y, con ello, el aspecto general de tu jardín.

 

Regar a escondidas del sol

 

Sin lugar a dudas, el astro rey es el protagonista del verano, pero no tiene por qué estar presente cuando riegas tu jardín. Regar las plantas durante la noche o a primera hora de la madrugada es mucho más eficiente por una sencilla razón: el agua se evaporará más lento y dará tiempo a que tus plantas la aprovechen mejor. Además, cuando riegas tus plantas sin que haya mucho sol, evitas que se produzca el “efecto lupa”: la luz pasa a través de las gotas generando calor que puede quemar las hojas.

 

Conoce el suelo y modifícalo si puedes

 

En suelos arenosos, el agua se cuela rápidamente y, en consecuencia, es necesario que el riego sea más abundante y frecuente. En suelos arcillosos, el agua se infiltra más lentamente, así que el riego puede ser menor y más espaciado en el tiempo. Un truco puede ser modificar ligeramente el suelo incorporando un abono que ayude a retener el agua y repeler la luz: el compost denso y de color oscuro es un buen aliado por los beneficios adicionales que aporta. 

 

Olvídate de la manguera a presión

 

Muchas personas riegan a diario sus plantas, pero, por alguna razón, estas se queman y mueren. La razón es que hay una diferencia entre regar las plantas y regar bien las plantas. En el primer caso, es común que el riego consista en agua saliendo disparada de una manguera que riega más o menos al azar y con muchísima presión. En el segundo caso, se suele utilizar una regadera convencional o una manguera a bajísima presión que permita ir a la base de las plantas y verter el agua más profundamente: con esto se evita que el agua se evapore antes de llegar a las raíces y se garantiza que la planta no se queme. Además, no está de más decirlo, se reduce considerablemente la cantidad de agua empleada.

 

 

El que guarda siempre tiene

 

Una forma de mantener la hidratación en tus plantas y proteger las raíces de la incidencia de los rayos solares es “acolchar” el terreno. Puede que te suene descabellado, pero es una técnica que existe desde hace muchos años y se conoce como “mulching”. En las tiendas de jardinería y bricolaje suelen vender materiales específicos para esta labor, pero, si te animas con un DIY, bastará que te hagas con una buena cantidad de compost y tela de franela o similar (nunca fibras sintéticas) con la que tapar la parte de terreno que quieres acolchar. Lo siguiente es muy sencillo: moja bien el suelo, remuévelo con cuidado de no dañar las raíces, incorpora el compost y cubre con la tela. Además del riego habitual que haces a tu jardín, asegúrate de mojar bien la superficie textil con la que has acolchado tus plantas. Esto ayudará a retener humedad, bloqueará el calor y, gracias a la capa de compost, aportará materia orgánica al suelo.

Como verás, existe un sinfín de trucos para ahorrar agua cuando riegas tu jardín en los meses de verano y la mayoría son muy fáciles de aplicar. Si te decides a ir un paso más allá y reformar tu jardín instalando pasarelas, vallas o toldos para evitar daños causados por el calor, recuerda con el Seguro de Hogar MAPFRE cuentas con un servicio de bricolaje que te ayudará a convertir tu proyecto en una realidad.



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