Si has sufrido un robo, se te ha quedado la llave partida en la cerradura, se te han perdido las llaves, o simplemente la puerta se traba al abrirla, quizá sea necesario cambiar la cerradura de tu puerta blindada, un trabajo bastante sencillo que puedes realizar tú mismo, siempre que tengas unas mínimas nociones sobre cerrajería.

Existen muchos tipos de cerraduras. Las multipunto son la mejor opción para puertas blindadas. Constan de varios puntos de anclaje (de tres a cinco) que se sitúan por lo general en la zona lateral, en la superior y en la inferior. Pero las más habituales son las cilíndricas, llamadas así porque la pieza central del mecanismo es un cilindro con bombín de pera en el que se introduce la llave. De estas últimas es de las que hablaremos en este artículo.

Partes de una cerradura

Antes de cambiar la cerradura de una puerta blindada, es necesario tener unos mínimos conocimientos sobre el tema. Si conoces las partes que componen una cerradura, te será más sencillo manejarla.

  • Frontal: es la parte visible que se encuentra en el canto de la puerta. Si lo observas, verás que cuenta con una serie de tornillos, son los encargados de sujetar el bombín en su sitio y fijar la cerradura para que no se caiga.
  • Resbalón: es la pieza situada en el frontal que entra y sale cuando se baja la manilla. Cuando se retrae, su forma de cuña permite abrir la puerta para acceder al interior.
  • Bulones o paletón: estas piezas van dentro de la caja y se accionan cuando se introduce la llave y se gira en modo apertura. Cuando llega el momento de cerrar la puerta, los bulones salen, y solo vuelven a retraerse cuando se gira la llave.
  • Pomo o manilla: es la parte que hay que bajar para abrir la puerta. En estado de reposo, mantiene el resbalón fuera de la caja.
  • Bombín, cilindro o bombillo: es donde se mete la llave para accionar todo el mecanismo. La ventaja con respecto al cilindro es que, si se estropea, no hay que cambiar toda la cerradura, basta con cambiar el bombín y listo.
  • Bocallave: algunas cerraduras tienen esta pieza en lugar de bombín, y su función es la misma.

¿Cómo cambiar la cerradura de una puerta blindada?

  • Quita la puerta de las bisagras para trabajar cómodamente y evitar que la puerta se esté moviendo de un lado para otro.
  • Desatornilla los tirafondos que sujetan el embellecedor. Haz lo mismo con la manilla: busca una muesca circular en la misma, haz presión con un destornillador pequeño y tira de la manilla hasta que consigas sacarla.
  • Localiza el tornillo más próximo al bombín y retíralo.
  • Introduce la llave en la cerradura, gírala ligeramente y tira de ella hacia ti para sacar el cilindro de su hueco.
  • Quita todos los tornillos del frontal y tira del bloque entero para sacarlo.
  • Una vez que has desmontado la cerradura por completo, llega el momento de incorporar el nuevo material siguiendo los mismos pasos, pero de forma inversa.

Cambiar la cerradura de una puerta blindada es sencillo, pero si no tienes la práctica suficiente, es recomendable dejar la tarea en manos expertas para no comprometer la seguridad del hogar. Si el motivo del cambio es porque has sufrido un robo, debes tener en cuenta que cambiar la cerradura no garantiza que no vuelvan a entrar. Para ello, lo mejor es reforzar con otros sistemas de seguridad.