En el caso de que estés pensando en pintar una de las puertas de tu vivienda porque ya esté algo deteriorada, puedes realizar esta tarea tú mismo sin mayor problema. Sólo deberás seguir unos pasos básicos para conseguirlo.

Preparación y materiales para pintar una puerta

Aunque el proceso de pintar una puerta es algo sencillo que se puede realizar en muy poco tiempo, es conveniente realizar una serie de pasos previos antes de ponerte manos a la obra. Estas indicaciones te serán de gran utilidad si, por ejemplo, has renovado las paredes de una habitación y ves que no encaja con el color de las puertas. Si esto ocurre, es aconsejable pintar éstas últimas.

El primer paso que debes realizar es quitar la puerta del marco y el mango de la cerradura. Posteriormente hay que proceder a quitar las capas de pintura de la puerta. Este último paso es fundamental para conseguir una nueva imagen impecable, ya que de lo contrario el nuevo color no se podrá adherir correctamente.

También es muy importante comprobar si la puerta tiene algún tipo de desperfecto. En el caso de que lo haya, habrá que lijarla o tapar los agujeros y/o grietas con pasta de madera.

Una vez que hayas realizado estos pasos previos, ya podrás empezar a pintar la puerta y para ello necesitarás:

  • Bote de imprimación.
  • Brocha.
  • Pintura al aceite.

La pintura de una puerta en siete pasos

  1. Empezamos aplicando una capa de imprimación para que la pintura tenga un mayor agarre.
  2. Una vez que se seque la superficie, empezamos a pintar por los cantos usando la brocha sin que esté muy cargada de pintura. Lo más recomendable es utilizar pintura al aceite, ya que con este tipo conseguiremos que la puerta dure intacta más tiempo.
  3. Continuamos pintando la zona superior siempre siguiendo la dirección de la veta de la madera de una forma precisa y uniforme.
  4. Después de dar la primera capa de pintura esperamos que se seque bien.
  5. Si ves que el resultado no es todo lo satisfactorio que creías, puedes volver a dar una segunda capa de pintura aplicando los consejos anteriores.
  6. Por último se pinta el marco.
  7. Cuando se haya secado todo por completo, habrá que montar el mango de la cerradura y colocar la puerta en el marco.

¿Qué te parece la tarea de pintar una puerta? Sencillo, ¿verdad? Recuerda que si en tu vivienda sufres una rotura de marcos, molduras, lámparas u otro objeto decorativo, el Seguro de Hogar MAPFRE te ofrece una cobertura de todo riesgo accidental para solventar estos daños.