Un problema que suele surgir con el acabado del suelo es la dificultad para instalar un rodapié en redondo. Dado que las paredes pueden presentar esquinas redondeadas, en este supuesto es necesario poner en práctica algunos consejos y realizar el trabajo con cierta paciencia.

Los rodapiés son los elementos alargados que se colocan en la parte inferior de las paredes. Estas piezas se utilizan para tapar la unión entre el pavimento y el tabique, así como también para proteger este último de posibles rozamientos e impactos. No obstante, este tipo de zócalos es necesario cuando se trata de superficies con parqué o lamas para conseguir un acabado bien rematado.

Instalar el rodapié en redondo con piezas pequeñas

Una de las soluciones para revestir la parte de abajo de una pared con forma redondeada consiste en cortar los listones en piezas muy pequeñas, procurando que no superen los dos centímetros. Estos trozos se deben ir colocando de tal manera que se vaya conformando la esquina.

Es recomendable optar por un pegamento de calidad para pegar los fragmentos a la pared en lugar de clavarlos para evitar que se rompan. Dado que esta opción es muy meticulosa, es probable que el resultado presente algunos fallos. Para cubrir los huecos que hayan podido quedar, se debe aplicar una masilla del mismo color que el rodapié y el suelo, con la que se consiguen disimular todas las imperfecciones.

Curvar el rodapié para ajustarlo al ángulo redondo

Aunque uno de los métodos más rápidos para conseguir que un rodapié se curve es realizar pequeñas hendiduras en el mismo, existen otras alternativas. En lugar de ello, es posible elegir un material para este zócalo que presente una cierta flexibilidad. De este modo, a medida que se va curvando el listón ajustándolo a la forma del ángulo redondo, se deben ir colocando unos topes o algo de peso para mantenerlo en esa misma posición durante varios días.

Este truco es perfecto cuando la curva de la pared no es demasiado acentuada. También se debe tener en cuenta que no todas las clases de maderas presentan el mismo nivel de flexión, lo que significa que si se dobla más de lo permitido, la moldura se agrietará o directamente se partirá.

Evitar que el final del rodapié sea en redondo

Dada la dificultad que implica la colocación de un rodapié en redondo, se debe evitar en la medida de lo posible que el final del mismo coincida con esta zona. Para realizar un buen remate es aconsejable hacerlo en una esquina que tenga poca visibilidad.

Además de ello, si el listón no coincide exactamente con la medida que resta por recubrir, es recomendable cortar la pieza y unirla a otro trozo cortado en sentido contrario (lo que se conoce como inglete y contra-inglete). De este modo, se consigue un mejor empalme con un acabado más estético. En cualquier caso, es necesario utilizar un adhesivo rápido, así como aplicar un acelerador previamente para evitar que la madera absorba el pegamento y sea imposible unir las diferentes piezas.

Una vez que se ha colocado el suelo y el rodapié por todas las paredes, es importante contratar un Seguro de Hogar MAPFRE. Gracias a las coberturas de todo riesgo accidental y daños materiales por agua es posible proteger estos elementos de la vivienda frente a algunos de los riesgos que más se repiten.