Aunque pueda parecer una situación poco probable, en más de una ocasión suele ser necesario informarse sobre cómo mover un radiador de sitio. Entre los motivos más habituales que obligan a realizar este trabajo se encuentran la modificación del sistema de calefacción como consecuencia de la reforma completa de una vivienda o la dificultad para colocar un nuevo mobiliario o una decoración diferente con este tipo de elementos que ya se encuentran instalados.

Si se opta por contratar a una empresa especializada para realizar esta tarea, es posible hacerlo de una manera bastante económica (máximo 200 euros). En cualquier caso, se deben tener en cuenta una serie de aspectos antes de efectuar el traspaso, como por ejemplo el tipo de tuberías y el recorrido de las mismas, para solventar este asunto sin problemas.

¿Qué factores influyen a la hora de mover un radiador de sitio?

Para evitar posibles contratiempos al mover un radiador de sitio, es preciso analizar los siguientes puntos:

  • El tipo de tuberías que conforman el sistema de calefacción, según estén fabricadas de cobre o de aluminio recubierto con PVC. Cuando se trata de este último material, es preciso contar con una máquina especial para cortar los tubos, lo que dificulta en gran medida el trabajo. Además, en una casa antigua, es posible que los conductos sean de plomo, lo que obliga a sustituirlos por un modelo más actual cuando se realiza el cambio de ubicación del radiador.
  • Las zonas por donde discurre el sistema de calefacción para examinar dónde están colocadas exactamente las tuberías. Para ello es necesario conseguir un plano de la vivienda donde se refleje esta información. El trabajo será más complicado si las cañerías se encuentran en el suelo en lugar de estar colocadas en las paredes.
  • El nuevo sitio donde se va a colocar el radiador influye en gran medida en su eficiencia. Por norma general, se recomienda ubicar estos elementos debajo de las ventanas para compensar el aire frío que entra por las aberturas, así como en las paredes interiores de la vivienda para que el calor se mantenga en los muros incluso cuando la calefacción está apagada.

Pasos para mover un radiador de sitio

  1. En primer lugar, es necesario vaciar el circuito del radiador por completo. Para ello, se debe apagar la caldera y cerrar la llave de paso del agua. Después, es preciso abrir la llave que se utiliza para purgar hasta que salga el agua.
  2. Para mover el radiador de sitio tan solo hay que descolgarlo de los ganchos que se utilizan para sujetarlo a la pared.
  3. Se corta la toma de la ubicación antigua y se toman las medidas para colocar los soportes en el nuevo sitio.
  4. Para realizar la unión, se debe soldar la tubería de cobre, lijando las partes que se vayan a juntar con lana de acero y aplicando decapante para conseguir un mejor empalme.
  5. Cuando ya se han unido las piezas, se deben apretar los racores del radiador que son una especie de llaves que van colocadas en un extremo del tubo de cobre.
  6. Por último, es necesario encender la caldera y abrir el agua, así como purgar el radiador antes de que comience a funcionar.

Pese a que se trata de un trabajo que no conlleva demasiadas complicaciones, si no se está muy familiarizado con los sistemas de calefacción, es preferible recurrir a un profesional.

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