La idea de hacer las cosas por uno mismo es una tendencia que se va imponiendo cada vez más en muchos hogares. Una de las tareas que, a priori, parece bastante complicada, es la instalación de la lavadora. Sin embargo, para poner a punto este aparato sin recurrir a los servicios de un técnico, tan solo hay que seguir algunos consejos e indicaciones.

Sin duda, este es uno de los electrodomésticos más utilizados en cualquier casa. Tiene una vida útil de 10 años aproximadamente, aunque en el último periodo se ha reducido de forma considerable debido a la obsolescencia programada. Por lo tanto, si has decidido comprar una lavadora nueva, es importante colocarla de manera correcta para evitar fugas o fallos en su funcionamiento.

Requisitos para instalar una lavadora

  • Antes de empezar a instalar la lavadora, es necesario comprobar si en el lugar donde irá colocada existe una toma de corriente, una toma de agua fría y un desagüe. En el supuesto de que sea la misma zona donde antes estaba ubicado el modelo antiguo, con total probabilidad ya existirán todos estos elementos.
  • La superficie elegida para acomodar el aparato debe tener el suelo duro y perfectamente nivelado, así como ser lo suficientemente espacioso. En caso contrario, los daños en el aparato y en la estancia no tardarán en aparecer.
  • Igual de importante es que el ambiente del lugar se mantenga a una temperatura equilibrada, evitando, sobre todo, que descienda por debajo de los cero grados.

Una vez que se han verificado estas condiciones, se deben reunir las herramientas necesarias para instalar la lavadora. Para este trabajo, basta con disponer de una llave inglesa y unos alicates.

Instalar una lavadora paso a paso

  1. Todas las lavadoras suelen incorporar de fábrica una serie de tornillos en su parte trasera, así como un cierre de seguridad en el bombo. Por ello, el primer paso es quitar estos elementos que sirven para minimizar los daños durante el transporte.
  2. En segundo lugar, es necesario asegurarse de que la lavadora está colocada sobre una base totalmente plana. Estos electrodomésticos incluyen unas patas que se pueden regular de forma manual para salvar posibles desniveles o inclinaciones. Esta tarea es fundamental para minimizar los ruidos y los movimientos excesivos durante su funcionamiento.
  3. El paso más importante es conectar la lavadora a la red eléctrica y la toma de agua. Por un lado, se deben unir los tubos del aparato a las tuberías de carga y descarga de agua, lo que permite realizar el lavado y la eliminación de los residuos. Para facilitar esta tarea, se debe tener en cuenta que el tubo de desagüe es mucho más ancho que el resto. Es fundamental comprobar que las juntas están bien sujetas apretando lo suficiente para que no queden sueltas.
  4. Para comprobar que las conexiones se han realizado de forma correcta, es preciso hacer un primer lavado de prueba con el bombo vacío y sin añadir detergente.
  5. Por último, solo es necesario deshacerse de la antigua lavadora. En la mayoría de las tiendas de electrodomésticos se encargan de recoger y reciclar estos aparatos, aunque si no es posible, se debe depositar en un punto limpio.

Para aprovechar la instalación de la lavadora y tener la colada siempre impecable, es importante contar con un Seguro de Hogar MAPFRE  que ofrece un servicio de reparación de electrodomésticos de gama blanca. A través de esta cobertura, tanto este aparato como el frigorífico, el lavavajillas, la vitrocerámica o el horno estarán reparados por profesionales.