Colocar un pestillo es esencial para garantizar la seguridad en tu vivienda. Aunque cuentes con una puerta blindada para acceder, nunca está de más disponer de un buen cerrojo. Además, estos permiten garantizar la intimidad en determinadas zonas de la casa como puede ser el baño o evitar que los más pequeños accedan a lugares peligrosos para ellos.

Te contamos qué tipos de pestillos existen cuáles son sus usos y las ventajas e inconvenientes que pueden presentar.

Tipos de pestillos

Los pestillos pueden instalarse en cualquier puerta, ya sea interior o exterior, para garantizar la seguridad y privacidad en la estancia. Por lo general, éstos suelen situarse en la puerta de entrada o en la del jardín, pero sus usos y tipos son variados. Los más comunes son:

  • Pestillos para puertas: su objetivo es el de bloquear la puerta y cuentan con muchos subtipos que veremos a continuación.
  • Pestillos para ventanas: pensados para bloquear las mismas. Pueden estar incrustados en el marco o el interior de las mismas.
  • Pestillos fijadores: se colocan en la parte baja de las puertas dobles para anclarlas al suelo y evitar que estas puedan abrirse. También son comunes en armarios empotrados con puertas no correderas.

Tipos de pestillos según su uso

Para mantener la seguridad, existen pestillos específicos para puertas. Éstos se suelen colocar en la entrada principal o en la del jardín, también para la carpintería interior de la vivienda de manera que se garantice que no se pueda acceder a determinadas estancias.

Te contamos qué tipos de pestillos existen según su uso.

Pestillos para la puerta de entrada

Para proteger la puerta de entrada, la mejor opción es decantarse por un cerrojo de perno o con tecnología LMYTech. Estos cuentan con un sistema de cierre basado en la introducción de una placa dentro de una de las armellas que se mueve con una rueda situada sobre la otra. Entre sus ventajas destacan:

  • Son económicos: su precio ronda los 12 euros.
  • Son fáciles de instalar: se fijan a la puerta usando tornillos.
  • Dificultan la apertura: son seguros.
  • Son versátiles: se pueden colocar en el interior y en el exterior de la vivienda.

Entre sus desventajas podemos señalar que bloquean la puerta por completo, no permitiendo entreabrirla para comprobar quién se encuentra al otro lado. En estos casos, será recomendable también la instalación de una mirilla, sobre todo si se trata de una puerta de acceso desde la calle.

Pestillos de cadena para la puerta de entrada

Si quieres comprobar quién te visita sin abrir la puerta del todo, una buena opción es la colocación de un pestillo de cadena. Este dispone de una cadena y una armella robusta que impide que la puerta se abra por completo quedando bloqueada por la extensión de la cadena. Son ideales para las puertas de entrada.

Cerraduras invisibles de seguridad

En la actualidad, existen dispositivos electrónicos que permiten incorporar un cerrojo en la puerta de manera invisible de manera que no pueda abrirse. Son ideales para puertas de entrada o jardín y hacen complicado el acceso. Funcionan con un mando a distancia que permite abrirlas y cerrarlas. Entre sus ventajas destacan:

  • Son seguras.
  • Son discretas.

Pero cuentan también con una serie de inconvenientes que hay que tener en cuenta antes de instalarlas:

  • Requieren instalación por parte de un cerrajero.
  • Son caras: los modelos más asequibles están disponibles a partir de 100 euros.

Pestillos para puertas de dormitorio y baños

Es el pestillo más clásico y dispone de dos elementos denominados armellas que están fabricados en aluminio. Dispone además de un pasador cilíndrico que permite mantener las dos piezas unidas y, por tanto, la puerta cerrada. Entre sus ventajas destacan:

  • Son muy fáciles de instalar y se fijan con tornillos.
  • Son económicos: hay modelos de buena calidad desde 4 euros.

Están pensados para colocarlos en el interior, como pueden ser las puertas de los dormitorios o baños, pero son frágiles para su instalación en puertas de entrada o jardín que requieren una seguridad mayor. Además, no permiten que la puerta se entreabra para comprobar quién está al otro lado, ya que la bloquean por completo.

Pomo con pestillo para puertas interiores

Permiten cumplir una doble función: abrir la puerta y bloquearla para impedir el acceso. Se denominan también pestillos tubulares empotrados y son una opción muy estética para tu hogar. Disponen de un mecanismo equipado con un resorte que se acciona desde el pomo de la puerta. Entre sus ventajas destacan:

  • Se accionan de una forma muy sencilla.
  • Son estéticos.

Entre sus desventajas podemos señalar que están pensados para la instalación con un pomo, y suele incorporarse con éste:

  • Son menos asequibles: su precio de partida puede ir desde los 23 euros.
  • Son complicados de instalar de manera individual al pomo.
  • La puerta no puede entreabrirse.

Pestillo de gancho para puertas correderas

Los pestillos de gancho son una buena solución para puertas correderas o para aquellas puertas que requieran una seguridad menor. Estos disponen de una arandela y un gancho que se acopla a ellas y que se colocarán en el marco de la puerta. Son muy sencillos de instalar y baratos, además de ideales para proteger zonas del jardín o la piscina para evitar que se acerquen los niños o las mascotas sin supervisión.

Proteger tu casa con un pestillo es muy sencillo, ya que existen muchas opciones dependiendo del uso que vayas a darle. Si además quieres garantizar la tranquilidad dentro de casa, nada mejor que contar con el Seguro de Hogar MAPFRE para descansar y cuidar de los tuyos.

 

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