Tipos de abonos para plantas

Publicado por Covadonga Carrasco, 30 Ago 2012

Cuidar de seres vivos, bien sea de plantas o animales, requiere una serie de esfuerzos que debemos estar dispuestos a realizar. Las plantas necesitan, además de agua y sol, abonos que les ayuden a mejorar su estado, pero existen varios tipos dependiendo de la planta que queramos tener en casa.

LO QUE DEBES SABER...
  • Tipos: abonos minerales (fertilizantes) y orgánicos.
  • Elaboración propia: el compost podemos hacerlo nosotros mismos con restos vegetales, al igual que otros abonos caseros.
  • Variedades: existe gran cantidad de tipos y formas de uso. Cada abono y fertilizante aporta beneficios específicos para cada planta. Consultar antes de usarlos.

 

En primer lugar hemos de diferenciar dos tipos de abono: los minerales y los orgánicos. Dentro de cada uno de estos dos grupos existen otras variedades que es conveniente conocer.

 

Abonos minerales

También son conocidos como fertilizantes químicos:

-       Fertilizantes minerales convencionales.

-       Fertilizantes organominerales. Estos son una mezcla de materia orgánica con minerales. Suelen usarse en multitud de cultivos porque son muy completos.

-       Fertilizantes de lenta liberación. Se van disolviendo poco a poco, liberando los nutrientes también de manera progresiva. Tienen un precio más elevado que los demás pero también duran más tiempo.

-       Abonos líquidos y de fertirrigación. Son perfectos para las macetas de las plantas de interior.

-       Abonos foliares. Estos se pulverizan sobre la planta. No es un abono tal cual, sino que se usa como complemento de otros abonos. Aporta micronutrientes necesarios para la planta y han de aplicarse en dosis muy pequeñas.

Abonos orgánicos

-       Estiércol. Es el más común de los abonos orgánicos y está elaborado a base de excrementos de animales como la vaca, el caballo, la cabra, etc.

-       Compost. En este caso el abono se consigue a base de restos de vegetales y otras materias sometidas a un proceso de compostaje. Una de las grandes ventajas es que podemos fabricarlo de forma casera.

-       Turba. Existen dos tipos, la negra que es la más común y la rubia mucho más ácida, con un pH de 3,5. Se usa como base para elaborar sustratos de macetas.

-       Extractos húmicos. Son los grandes desconocidos porque se utilizan sobre todo en horticultura, sin embargo su uso se va haciendo cada vez mayor. Es de muy buena calidad.

-       Otros tipos de abono. Al igual que comentábamos con el compost, podemos fabricar nosotros mismos abono casero con huesos triturados, lodo de depuradora, paja y otra serie de elementos.

Cada abono cuenta con beneficios específicos para los diferentes tipos de plantas, lo mejor es acudir a un vivero y que sean ellos los que nos aconsejen sobre el que mejor se adapta a nuestras necesidades.



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