Vivir en un barco es posible y hay muchos tipos de personas que lo hacen, dejando testimonio de que es una alternativa viable y segura para familias, personas solas, parejas, jubilados y más. No existe una limitación por sexo o edad: desde los más pequeños hasta los mayores pueden disfrutar con esta forma de vida.

Hoy son muchas las razones por las que se elige vivir en un barco y la economía es una de ellas, aunque antes de elegir esta posibilidad es fundamental que tengas en cuenta detalles que, quizás desde el desconocimiento, no hayas valorado.

¿Solo necesito un barco?

Desde luego necesitas un barco adecuado y preparado para alojar a una o más personas de manera estable, si quieres hacer de él tu hogar. Pero no es lo único que necesitas y no te servirá cualquier barco. El barco puede ser propio o en alquiler y, en ambos casos, necesitas un lugar donde pueda permanecer amarrado si tu idea no es surcar los mares siempre. La elección del barco es crucial: si no tienes un presupuesto elevado, ten en cuenta que a más metros, más comodidad, pero también muchos más gastos en todas las partidas presupuestarias y mucho menos manejabilidad. Sé comedido y ajustado en los metros de tu barco.

¿Tengo que renunciar a comodidades?

Hay barcos con cocina, camarotes dormitorio, salón y baño; aunque también hay personas que se decantan por vivir en el barco y buscar un puerto con servicios comunitarios con los que completar las carencias de su embarcación. Es importante que, si te planteas vivir en un barco a largo plazo, seas realista sobre el espacio; no va a ser el mismo que en un piso, aunque actualmente hay embarcaciones con todo lujo de detalles y comodidades. Desde luego, una vez que tengas tu barco, podrás decorarlo como quieras. El estilo Miami, por ejemplo, es muy fresco y versátil para quienes se lanzan a vivir sobre el agua.

¿Qué gastos fijos tiene vivir en un barco?

El coste del amarre es uno de los gastos a sumar cuando se vive en un barco, igual ocurre con los principales suministros como luz o agua. No todos los puertos tienen zonas para poder atracar tu barco y vivir en el por tiempo indefinido, por lo que es importante que te informes sobre este punto, antes incluso de pensar en el barco.

¿Tengo que pagar impuestos, existen trámites legales?

Cuando se vive en un barco de manera continua debes cumplir con las obligaciones administrativas del lugar donde atraques –tasas portuarias como mínimo-. Un detalle interesante es que puedes empadronarte en tu embarcación para tener derechos y deberes como el resto de ciudadanos del municipio al que pertenezca tu puerto. Eso significa, por ejemplo, que puedes escolarizar a tus hijos –si es tu caso- en los colegios de la zona o usar los centros sanitarios cercanos.

¿Es realmente más barato y me evito tener que hipotecarme?

Las personas que han optado por vivir en un barco argumentan en muchos casos razones económicas para ello, por lo que en principio sí parece evidente que es más barato vivir en un barco que en una casa convencional. Para comprar un barco muchas personas no necesitan hipotecarse porque la inversión económica es menor respecto a una vivienda de similares características. No obstante, echa tus cuentas e indaga el mercado de barcos para tener una referencia clara y concreta en tu caso.

¿Necesito tener conocimientos profesionales como marinero?

No es necesario ser un capitán profesional, pero es evidente que cuanto más te informes y prepares para vivir en un barco mejor será la experiencia y mucho más económica, ya que todos los que ya viven en un barco coinciden en señalar que el mantenimiento y atención que requiere una embarcación es continuo. Los marineros con años de vivencias sobre el agua destacan que con el tiempo aprendes a reparar, cuidar y mantener tu barco, lo que es una gran ventaja pues has conseguido una nueva profesión que puede convertirse en una salida laboral perfecta, ya que vives rodeado de otros barcos.

¿Es seguro vivir en un barco?

Los riesgos de vivir en barco son diferentes que los de vivir en una casa convencional, pero no son mayores ni peores: siempre que seas consciente de lo que supone vivir sobre el agua y elijas un barco adecuado en espacio, estabilidad y manejabilidad para ti. Igual que aseguras tu casa de tierra, puedes contratar una póliza adecuada para tu embarcación que se adapte a tus necesidades y a los riesgos concretos de este tipo de casas flotantes.

Todos los que viven en un barco recomiendan la experiencia y parece que en los últimos tiempos es una propuesta que gana adeptos; no obstante, también insisten en señalar la importancia de ser realista con lo que significa antes de decidirse y aconsejan que no te quedes solo con la parte romántica de esta forma de vida. Si no quieres cometer errores de grumete principiante, es esencial que te informes de forma completa y realista antes de aventurarte.

Si nunca has pasado demasiado tiempo en un barco, lo más recomendable antes de lanzarte al agua de manera definitiva es, por ejemplo, irte de crucero. Así podrás surcar los mares y hacer vida en él para descubrir cómo te sientes al respecto. Si te decides a hacer la prueba, hazlo con el respaldo de un Seguro de Viajes MAPFRE que te permita valorar la vida en altamar sin tener que preocuparte por los posibles imprevistos que surjan.