En función de la gravedad de la situación, así como de las propias necesidades de los inquilinos de la vivienda existen diferentes formas de fumigar la casa. A continuación te damos algunos consejos para realizar esta tarea fácilmente. Y recuerda que puedes poner tu casa en las mejores manos con el Seguro de Hogar MAPFRE para hacer frente a cualquier avería o incidente que pueda surgir.

Antes de fumigar…

El momento perfecto para fumigar una casa es cuando aún no estás viviendo en ella. Esta labor será necesaria fundamentalmente si la vivienda es antigua.

Antes de pasar a la acción hay que explorar todas las zonas y aplicar algún producto insecticida para comprobar si sale o no algún insecto. De esta forma sabrás si tienes que fumigar o no.

En el caso de que ya estés viviendo en ella, tendrás que valorar las necesidades reales de la fumigación, ya que en el caso de que tengas niños o animales será peligroso para ellos.

También deberás identificar la zona específica donde está la plaga. Por norma general, se suele tratar de insectos que suben por los sumideros o que se encuentran en el jardín atraídos por otros animales muertos o por los desechos de la basura. Con ello, sólo tendrás que hacer una limpieza en profundidad de la casa e indicar al experto en fumigación dónde se localiza el problema.

Recoger y guardar todo

Un siguiente paso es recoger toda la comida que tengas en estanterías y despensas para guardarla en un lugar fuera del alcance de los insectos, así como también para evitar que se contamine por algún producto fumigador. Haz lo mismo con cubiertos, platos, ollas, sartenes y otro menaje de cocina.

En cuanto a la nevera sería adecuado cerrarla completamente con cinta aislante y los muebles se deben retirar de las paredes lo máximo posible para que el fumigado llegue a todos los rincones. Al igual que cuando pintamos, en esta ocasión también hay que tapar los muebles y guardar todos los objetos en cajas para facilitar el trabajo a los profesionales.

A la hora de elegir el mejor experto fumigador, es recomendable investigar varias compañías para verificar cuál es la que ofrece un mejor servicio y está oficializada.

¡A fumigar!

Durante el tiempo de fumigación, debemos estar fuera de la casa y sobre todo si tenemos niños pequeños o mascotas, como hemos comentado antes.

Para saber el tiempo que tendréis que estar fuera, pregunta el grado de toxicidad al fumigador, ya que hay algunos que son prácticamente inocuos para el ser humano y otros que son altamente tóxicos. Por lo general suelen pedir que estéis tan solo unas 24 horas fuera, aunque es preferible consultarlo.

Cuando el profesional haya terminado de fumigar la casa, hay que tapar cualquier hueco con masilla y realizar una nueva limpieza de la casa a fondo para terminar. No dudes en contratar un Seguro de Hogar MAPFRE.