///Diferencias entre el amoniaco y la lejía

Diferencias entre el amoniaco y la lejía

4 minutos | Aunque el amoniaco y la lejía nunca faltan en nuestro cuarto de la limpieza, aún tenemos dudas sobre su uso: ¿los dos son desinfectantes?, ¿cuál limpia mejor?, ¿tienen la misma eficacia en distintos tipos de suciedades? Descubre para qué sirve cada uno de ellos.

¿Amoniaco o lejía? En realidad, no es necesario elegir uno de los dos, ya que lo recomendable es que ambos estén en nuestro cuarto de la limpieza y usarlos según el tipo de material o el objetivo que queramos conseguir: desinfectar o limpiar. A continuación, te mostramos las diferencias entre el amoniaco y la lejía, y cuál debes usar en cada caso.

¿En qué se diferencian la lejía y el amoniaco?

La lejía es un fuerte oxidante que se utiliza en el hogar en su forma líquida. Tiene un color entre verde y amarillo, y un olor fuerte y característico. Se suele utilizar como desinfectante, decolorante y, en general, como solvente de materias orgánicas. Actúa liberando oxígeno activo que ataca y descompone las proteínas destruyendo los microbios, bacterias y mohos.

El amoniaco, por su parte, es un compuesto químico de nitrógeno que ablanda y limpia la suciedad de una gran variedad de superficies, pero no desinfecta tan bien como la lejía.

¿Cuándo y cómo hay que usar cada uno?

Cubo naranja con guante de látex y bote de lejía

Fuente: https://bit.ly/3abREh7

Lo primero y más importante que hay que saber es que estos dos productos no se pueden mezclar. Si se juntan, se produce una reacción química que genera un gas altamente tóxico denominado Cloramina que puede irritar los ojos y los pulmones.

Además, tanto la lejía como el amoniaco son muy volátiles, es decir, que pasan rápidamente a estado gaseoso. La exposición a altas concentraciones de lejía y, sobre todo, de amoniaco puede derivar en una intoxicación, por lo que siempre hay que usarlos en espacios bien ventilados y mantener alejados a los niños.

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Usos de la lejía

La lejía se caracteriza por su poder desinfectante, por lo que es aconsejable usarla después de limpiar para actuar contra gérmenes, bacterias, mohos y demás microorganismos. Pero para que no pierda ese poder desinfectante, es importante diluirla en agua fría en lugar de caliente.

¿Dónde usarla?

En el baño

El baño es la estancia de la casa con mayor presencia de bacterias. Lo aconsejable es limpiar una vez por semana todos los rincones con lejía, sobre todo el inodoro, el lavabo y el plato de ducha, y más si hay alguien en la familia con hongos o papilomas.

Además, al ser una zona húmeda con un alto nivel de condensación, puede aparecer moho, en cuyo caso hay que retirarlo con una bayeta impregnada en lejía.

En la cocina

La cocina, con el trasiego constante de alimentos crudos, es otra de las estancias más propensas a acumular gérmenes y bacterias, para lo cual la lejía es una gran aliada.

Limpia la encimera con una bayeta impregnada en lejía diluida en agua, los rincones, la basura y las tablas de cortar dejándolas en remojo con agua y unas gotas de esta sustancia.

En los utensilios de limpieza

Otra de las utilidades de la lejía es la de desinfectar los utensilios con los que limpiamos el hogar, como bayetas, estropajos y trapos. Una vez usados, lávalos a conciencia con agua y jabón. Después, déjalos a remojo en agua y lejía durante unas horas y acláralos bien.

En la ropa blanca

El poder blanqueante de la lejía hace que sea un buen producto para eliminar manchas en tejidos blancos, pero ten en cuenta que si abusas mucho de ella puede terminar deteriorando la ropa.

Usos del amoníaco

El amoniaco tiene más poder desengrasante que desinfectante, lo que le convierte en un producto muy apropiado para combatir la suciedad e, incluso, los malos olores.

¿Dónde usarlo?

En la cocina

Como buen desengrasante, el amoniaco es perfecto para usar en la limpieza de la cocina, sobre todo en la vitrocerámica o fogones, en las baldosas y en el horno.

En las ventanas

El amoniaco es también muy efectivo en la limpieza de ventanas y espejos, ya que devuelve el brillo a los cristales. También se puede usar con el mismo fin en baldosas y azulejos.

En la madera

Por extraño que parezca, también se puede usar para limpiar suelos y muebles de madera, siempre y cuando la superficie no esté pintada o barnizada. Es muy eficaz en parqués sintéticos o de recubrimiento plástico, consiguiendo un brillo espectacular.

2020-04-30T10:50:32+00:008 abril, 2020|

Comentarios (2)

  1. Higinio Gómez Cleries abril 22, 2020 en 10:16 am - Responder

    Me ha resultado muy interesante, siempre se aprende algo nuevo. Muchas gracias.

    • canalHOGAR abril 23, 2020 en 9:19 am - Responder

      Hola Higinio, muchas gracias por tu comentario. Un saludo

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