Si te gustan los brillos y los colores o te apetecen para esta temporada, las cortinas de lentejuelas son una forma muy sencilla, fácil y económica de conseguir ese efecto en casa. Aunque este tipo de toque decorativo no es válido para todos los ambientes, por lo general, combina muy bien en dormitorios juveniles, patios o terrazas o para crear un espacio diferente dentro de un salón o comedor clásico. Si te gustan los estilos recargados, puedes “rizar el rizo” decorando, incluso, con purpurina.

Si te decides a hacer tu mismo tus cortinas de lentejuelas, podrás disfrutar de las grandes ventajas de todos los DIY: elegir colores, tamaños, acabado, formas… en una palabra, crearas un elemento decorativo único y exclusivo, el toque personal que luce perfecto en todos los hogares.

Hay muchas formas de encarar un proyecto para diseñar cortinas de lentejuelas, por lo que puedes elegir el que más se adapte a tus necesidades, presupuesto y pericia con los DIY.

  • Grandes lentejuelas multicolor

Para hacer cortinas con lentejuelas de gran tamaño y muchos colores, solo necesitas plástico en láminas rígido pero que puedas cortar con tijeras sin problemas. Elige tantos colores como quieras poner en la cortina. Una barra de cortina o similar del tamaño que tenga la puerta, ventana o el espacio que quieras cubrir, marcar o adornar con la cortina. Por último, lazo, cordel o lana… cualquier tipo de cinta para insertar las lentejuelas y conformar la cortina.

Haz un círculo en papel  del tamaño que necesites que sean las lentejuelas, unos 10 centímetro de diámetro es una medida bastante práctica. Utiliza este patrón círculo para marcar sobre el plástico todas las lentejuelas que necesites. Prepara cuerda, cordel o lazo, también según el gusto. Corta tantas cuerdas como necesites para cubrir el ancho de la cortina.

Haz dos pequeños agujeros, uno arriba y otro abajo, en cada círculo de plástico y atraviesa ayudándote de una aguja el cordel elegido por cada una de ellas. Tienes que ir montando tantas tiras de lentejuelas como necesites. Luego, solo tienes que atar la parte superior de cada cuerda de lentejuelas a la barra de la cortina, una junto a otra. Ya tienes lista tu cortina.

  • Un toque de sofisticación: incluye cuentas

Para reducir el aspecto informal o demasiado jovial de una cortina de lentejuelas de muchos colores, no tienes más que reducir el número de tonos. Cíñete a una serie de tres tonos o incluso, a dos. El binomio blanco negro es perfecto si quieres una cortina con estilo y originalidad, pero sobria.

Para hacer cortinas más sencilla, elige un hilo de pescar o cuerda de seda para insertar las lentejuelas que crees con el papel de plástico, reduce el diámetro a menos de 10 centímetros para acentuar la elegancia.

Para darle el toque de suntuosidad y elegancia que estás buscando, un buen truco es añadir cuentas entre las lentejuelas, elige algunas que sean brillantes y con muchas caras labradas en color transparente para que atrapen y multipliquen la luz de la manera más clásica. Las posibilidades son cientos dependiendo de lo que más te guste, unas terminaciones de metal en forma de lágrima, por ejemplo, también son una buena forma de aportar elegancia a este tipo de cortinas DIY.

  • Las más tradicionales y caseras

Si las cortinas de lentejuelas te gustan, pero no les encuentras espacio en tu hogar, busca la manera de adaptarlas. Una buena idea es incorporar pompones de lana, otro elemento DIY muy de moda en todos los ámbitos y que puedes hacer tú mismo y combinar perfectamente en este tipo de cortinas.

Incorporar pompones entre las lentejuelas te permitirá hacer una cortina más tupida y consistente, pero también más cálida y confortable, ideal para ambientes muy personales e íntimos como un rincón de lectura o un dormitorio.

Juega con las texturas, los colores, los tamaños y las formas al incorporar pompones a unas cortinas de lentejuelas es muy fácil, se insertan con la misma facilidad y entre los círculos, además puedes hacerlos de diferentes tejidos según el efecto que busques. Elige lana solo para interiores y algo más ligero como el lino o el algodón, si vas colocar las cortinas para dar acceso al patio, a la terraza o un jardín.

Solo tres ejemplos son suficientes para despertar tu imaginación e inspiración sobre la base de crear unas cortinas de lentejuelas. Ten en cuenta que la técnica es muy sencilla y que tú puedes hacerla más compleja introduciendo otros cientos de elementos como piezas de madera, figuras de fieltro, cuentas de porcelana –ideales para un toque étnico- y un largo etcétera de materiales sin límite.

Las lentejuelas puedes crearlas con casi cualquier material aunque la idea es que además de redondas, sean brillantes y vibrantes, siempre llamativas. En las tiendas encontrarás, también tiras de lentejuelas más pequeñas y de las tradicionales que se usan en prendas de vestir y accesorios que puedes usar también para confeccionar cortinas, pero en ese caso tienes que contar con un presupuesto superior y valora que será una elemento más decorativo que práctico. Las lentejuelas clásicas son más delicadas y se caen con facilidad.

Una última propuesta: hay tejido ya preparado de lentejuelas y/o con brillantina que puedes también usar para hacer cojines, por ejemplo. Si necesitas una cortina exprés y muy brillante que cubran completamente, lo más rápido es que compres este tipo de tejido en la cantidad que necesites y simplemente le cojas unas anillas en la parte superior para poderla colgar de una barra.

No pienses solo en poner las cortinas de lentejuelas sobre una ventana o una puerta, este tipo de elementos pueden colocarse en cualquier pared o techo y son ideales para separar  y crear ambientes en espacios diáfanos o viviendas tipo loft. Crear ambiente con un elemento DIY es muy exclusivo y personal, pero a la vez no requiere una gran inversión económica.

Cuando tengas tu cortina o cortinas listas no te preocupes por colgarlas, no vas a necesitar ni escalera ni taladro, el Servicio de Bricolaje de tu Seguro de Hogar MAPFRE se encarga por ti de realizar este y otros trabajos domésticos que aunque sencillos requieren de tiempo y herramientas.