Los azulejos siempre están de moda y son el revestimiento más popular para cocinas y baño, entre sus pocos inconvenientes, destacan dos que, sin embargo, tienen solución gracias a la pintura para azulejos.

Primer problema: azulejos estropeados o pasados de moda

Aunque el revestimiento con azulejos es resistente y muy duradero, es cierto que a largo plazo y especialmente si no se hace un buen mantenimiento y limpieza periódica llegan a dañarse. Los baldosines cerámicos que están colocados dentro de la zona de ducha y bañera, o los que están en las paredes más próximas al área de cocina suelen mostrar con el tiempo un aspecto descolorido, poco brillante y en general, muy poco lucido. Por supuesto, las juntas entre ellos, tampoco se mantienen blancas eternamente, en conjunto, estas paredes de azulejos dan un aspecto sucio y viejo a tu baño o cocina.

Ante unos azulejos devastados por el tiempo, cambiarlos parece la única solución, pero la pintura es una alternativa mucho más sencilla, económica y rápida que además, puedes aplicar tú mismo con muy buenos resultados.

El esmalte a base de aceite o agua puedes encontrarlos en cualquier tienda de pinturas o bricolaje, dependiendo del acabado que prefieras puedes elegir pintura con un resultado brillante o mate. No hay limitaciones, todos los azulejos admiten este tipo de tratamiento solo es preciso que estén limpios y secos para poder aplicar con pincel, brocha o rodillo, según las zonas, la pintura. La variedad de colores y los resultados de pintar los azulejos en lugar de cambiarlos, hacen que esta sea una alternativa que gana enteros en todos los hogares.

Segundo problema: solo las juntas entre los azulejos están sucias

Si de momento tus azulejos te gustan y presentan un buen estado, pero son las juntas las que estropean el conjunto, dando a tu baño o a tu cocina un aspecto horrible, no dejes pasar el tiempo o el problema se agravará. Lo mejor es limpiar y repasar las juntas a menudo para evitar males mayores.

Hay diferentes soluciones para tratar las juntas de los azulejos, según tus preferencias y la profundidad de la suciedad, unos recursos serán más adecuados que otros. Como norma general, puedes elegir entre productos específicos, recursos caseros o renovación de juntas con masilla para tratar esta zona de tu pared de baño o cocina.

Los productos de limpieza y blanqueamiento de juntas –como rotuladores o pinceles- que vas a encontrar en las tiendas especializadas son fáciles de aplicar y bastante efectivos cuando las juntas no están demasiado estropeadas, sigue las instrucciones de uso del fabricante y realiza este tipo de trabajos de limpieza y mantenimiento de forma habitual. Si prefieres los remedios caseros, prueba a limpiar tus juntas con una mezcla de bicarbonato y vinagre en agua caliente, tendrás que ir frotando sobre la suciedad de forma enérgica y continua, las juntas se  irán blanqueando. Para las juntas más abandonadas y con pérdida de masilla, lo mejor es que te emplees a fondo y renueves la junta, rellenando de nuevo con masilla. Es un trabajo más específico y costoso, pero el resultado es perfecto.

Lo más sencillo es que tanto los baños como las cocinas presenten una combinación de problemas: tanto las juntas como el baldosín suelen estar afectados, si no se han cuidado de forma habitual o si son demasiado antiguos, en ese caso, lo más recomendable es que no pierdas el tiempo tratando los problemas por separado y que te decidas por la pintura para azulejos que resolverá la situación, dando a tu baño y/o cocina un nuevo aspecto actual, limpio y perfecto. Por cierto, con algunos trucos, puedes deshacerte del olor a humedad en tus espacios.

Si no conoces los esmaltes para azulejos o nunca los has usado, puede que no estés seguro de sus resultados o pienses que tus azulejos no quedarán bien con este tipo de recurso, despeja tus dudas porque es muy posible que esta pintura especifica sea la forma económica y accesible que estás buscando para renovar tu baño o cocina.

  • ¿En qué superficies puedo aplicarla?

Hay muy pocos materiales que no admitan las pintura para azulejos: loza, gres, cerámica… son perfectas para poder pintar sobre ellas, por supuesto, no importa la estancia, puedes usarla en el baño, dentro y fuera de la bañera o la ducha, y también en la cocina.

  • Mis azulejos están muy desgastados y presentan desperfectos

No te preocupes por el estado de tus baldosas antes de pintar lo importante es que los limpies con agua y jabón a conciencia eliminando restos de suciedad y grasa, el secado también es clave para que la pintura pueda fijarse de la mejor forma. Si necesitas que el esmalte cubra imperfecciones profundas, elige mejor acabados mates y evita los brillantes que revelaran más los fallos en el azulejo.

  • ¿Puedo luego limpiar los azulejos pintados como de costumbre?

El mantenimiento de la pintura para baldosas es una de sus grandes virtudes, resiste la humedad y son lavables, no precisan de ningún cuidado ni mantenimiento especial. Antes de aplicar solo tienes que limpiar, no hay que aplicar ni imprimación previa ni ningún otro tipo de producto. Después de la pintura, si quieres sellar mejor y hacer que la pintura sea aún más resistente y duradera, mejorando el efecto elegido para el acabado: brillo o mate, puedes aplicar un protector específico para este tipo de pintura que encontrarás en las tiendas especializadas y/o de bricolaje, pero no es obligatorio.

Todos los que prueban la pintura para azulejos aseguran que es un recurso 10 para renovar baños y cocinas de la forma más sencilla y económica, evitando las costosas y engorrosas obras que incluyen picar las paredes de azulejo para colocar unos nuevos. Recuerda, no obstante, que si tus azulejos se han despegado o caído como consecuencia de un siniestro por agua, por ejemplo, el Seguro de Hogar MAPFRE se encarga por ti de solventar este problema con la máxima eficacia y cero molestias.