LO QUE DEBES SABER…
  • Techo de madera: se debe realizar una labor de mantenimiento cada cierto tiempo para evitar que se estropee.
  • Tareas: lijar en el sentido de la veta y tapar las grietas con masilla.
  • Tratamientos: los hay preventivos, decorativos, incoloros… según el que elijamos, se aplicará siguiendo las instrucciones del mismo.

 

Un techo de madera además, es especialmente decorativo y le da su seña de identidad al espacio en el que está instalado. La consistencia y la resistencia son también características muy apreciadas a la hora de elegir un techo de madera, pero, como todo, necesita un mantenimiento para conservar su belleza y durabilidad y le proteja de los posibles daños que puedan aparecer, como la carcoma entre otros.

Restaurar el techo

Primero tendremos que lijar con papel de lija de grano grueso, para después pasar a otra más fina. Siempre en el sentido de la veta, hasta que la madera quede perfectamente lisa. Cuando hayamos terminado, tendremos que limpiar con un trapo húmedo o un cepillo para eliminar los restos de polvo.

Conviene repasar con masilla las uniones o grietas que pueda haber, para así compactar la madera. La aplicaremos con una espátula y lijaremos una vez se haya secado, hasta que la superficie quede lisa de nuevo.

Antes de realizar algún tipo de tratamiento, tanto protector como de acabado decorativo, es muy importante cubrir cualquier superficie susceptible de ensuciarse durante el trabajo, con cinta de carrocero y plásticos.

¿Cómo se aplican los tratamientos?

Para aplicar un tratamiento preventivo, que evite problemas en la madera, utilizaremos un producto específico con rodillo, pistola o brocha. Lo extenderemos por toda la madera y, tras dejar secar alrededor de 24 horas y hacer un lijado, repetiremos la operación.

Los tratamientos decorativos que se pueden encontrar en multitud de acabados, suelen incluir, dependiendo de las marcas, elementos protectores que cumplen la doble función de prevenir y decorar. Su aplicación se hace de forma similar al caso anterior, pero el número de capas dependerá del resultado que pretendamos obtener.

Si la madera nueva tiene algún tipo de tratamiento incoloro, el mantenimiento se deberá hacer cada dos o tres años. Si hay trabajos artesanos que requieran de un barniz, es útil utilizar un pincel largo y plano para llegar a lugares difíciles.