Si te estás planteando cómo reducir gastos, empezar por la factura del agua puede ser un buen comienzo. ¿Te has planteado alguna vez cómo gastar menos agua cuando toca fregar los platos?, ¿se usa más agua al lavarlos a mano o usando el lavavajillas? Un estudio ofrecido por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha desvelado que fregando con lavavajillas se ahorran más de 30 litros de agua diarios comparado con el lavado de platos manual. Además, la limpieza es mucho más profunda y efectiva.

Ahorro de agua lavando con lavavajillas

Existe la falsa creencia de que el lavavajillas gasta más agua que si se friegan los platos a mano, pero ya hemos visto que no es cierto. La media está en torno a los 12 litros de agua por cada lavado en máquina frente a los 88,8 litros diarios de media de consumo de agua en el fregadero, según la OCU.

Conviene recordar que España es uno de los 5 países de la Unión Europea junto con Bélgica, Luxemburgo, Alemania e Italia que más agua consume por habitante, según datos recogidos por la Fundación Aequae. Aun así, no todo va a ser malo, ya que parece que las campañas de concienciación sobre el ahorro de agua han ido calando en nuestro país y, según el INE, consumimos 32 litros diarios menos de agua doméstica (fregar, ducharse, lavar la ropa) que hace 20 años.

Para ahorrar agua si vas a usar el lavavajillas lo mejor es seguir estos consejos:

  • Comprueba que las tomas de agua del lavavajillas no tienen ninguna fuga. Una gota no parece algo muy significativo, pero si la salida es continua, te sorprenderías con la cantidad de agua despilfarrada. Un grifo goteando un día entero puede suponer hasta 40 litros de agua perdidos.
  • Espera a que el lavavajillas esté lleno para ponerlo. Los hay con opción de media carga en los que se usa menos agua, pero, aun así, convendría esperar y ponerlo solo una vez.
  • Si toca renovar el lavavajillas, es momento de adquirir uno de clase energética A. Esto te permitirá ahorrarte unos cuantos euros en cada factura, tanto de la luz como del agua.

Fuente: http://bitly.ws/uwTI

Ahorrar lavando los platos a mano

En muchos casos no disponemos de lavavajillas y toca fregar a mano. Para mucha gente, lavar los platos es una actividad algo tediosa y aburrida. Pero, como en todo, hay excepciones. Sin ir más lejos, multimillonarios de la talla de Bill Gates o Jeff Bezos han asegurado en alguna ocasión que disfrutan lavando los platos a mano. Y ya hay estudios que demuestran que realizar tareas domésticas es una magnífica oportunidad para favorecer la concentración y reducir el estrés.

Aquí tienes todos los pasos a seguir para que esta actividad resulte relajante y, sobre todo, económica y sostenible.

Comprueba fugas y ajusta la presión del grifo

Un grifo que gotea supone un despilfarro de agua. Conviene que de vez en cuando revises todos los que tienes en tu casa para asegurarte de su correcto sellado. Además, puedes instalar de forma rápida unos reductores de caudal. Se venden en ferreterías, son económicos y usan la mitad de agua, pero con la misma sensación de presión.

Mientras enjabonas los platos es necesario cerrar el grifo si no quieres perder más de 8 litros de agua por minuto.

Separa todo lo que tengas que lavar dependiendo de la suciedad

No es lo mismo lavar un plato o un cubierto que han quedado prácticamente limpios tras su uso que una olla en la que hemos hecho un guiso o una sartén en la que se ha usado bastante aceite.

Lo mejor es que las cosas que no estén muy manchadas se laven a la mayor brevedad con agua caliente. Así los restos de grasa y suciedad se desprenderán sin problemas. Para las ollas, sartenes y demás utensilios de comida que tengan restos pegados, lo mejor es que los dejes a remojo para que se ablande esa suciedad y luego se quite más fácilmente.

Hora de enjabonar todo

Es importante tener en cuenta que no hay que abusar del jabón. Un poco será suficiente para desinfectar y si se abusa, se necesitará mucha más agua para su aclarado. Lo mejor es ir enjabonando cada pieza por separado e irlas metiendo en la pila, que previamente habremos llenado hasta la mitad con un pequeño chorro de jabón. Se va colocando todo hasta que hayamos acabado. Entonces llega el turno del aclarado.

Fuente: http://bitly.ws/uwTU

Aclara la vajilla sin dejar el grifo abierto

Como ya tienes los platos y demás utensilios en la pila con agua y jabón, solo hará falta echarles un poco de agua para retirar esos restos. Parece una obviedad, pero entre pieza y pieza hay que cerrar el grifo. Puede resultar algo aburrido estar abriéndolo y cerrándolo, pero el ahorro de agua merecerá la pena.

Cuando hayas acabado con cristalería, vajilla y cubertería, coloca todo en una rejilla de secado y llega el momento de ponerte con la grasa incrustada de ollas y sartenes. Hay que repetir la misma dinámica que con los demás platos, pero prestando especial atención a no frotar con demasiada fuerza, ya que se puede rallar, por ejemplo, la capa antiadherente de las sartenes. Para que esto no pase, cambia los estropajos cada cierto tiempo y adquiere aquellos que sean menos agresivos.

Ahora que ya conoces todo lo necesario para ahorrar agua puedes empezar a poner en práctica los consejos y tips que te hemos ofrecido. Y, para poder hacer frente a los imprevistos no deseados, no está de más que consultes el Seguro de Hogar MAPFRE.

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