Diferenciar los tipos de carne es más sencillo de lo que parece. Hay que partir de una primera gran clasificación que separa carnes rojas de carnes blancas; luego, dentro de cada una de ellas hay diferentes orígenes animales.

Carne roja: tipos

Las carnes rojas se asocian con los grandes mamíferos como la vaca o el cerdo, también el buey y el cordero. Como pauta general, recuerda que cualquier animal porcino, ovino o bovino ofrece carne roja para tus recetas con carne.

El nombre de carne roja se deriva de su aspecto que se lo da precisamente su alto contenido en mioglobina, una proteína habitual en los mamíferos.

Carne de vaca: bovina

En España la carne de vaca es probablemente el tipo de carne roja más popular y con un alto consumo entre la población. Los cortes de filetes o costillas de las vacas, por ejemplo, se venden a diario en las carnicerías.

La ternera, el buey y la res son junto con la vaca los mamíferos de carne roja más habituales en la dieta mediterránea. Por lo general, ofrecen alto contenido en ácido oleico. Los consumidores relacionan este tipo de carne roja con grasa y es una afirmación correcta aunque un consumo moderado de este tipo de carne no está desaconsejado en la población. Si tienes dudas para tu caso o el de tu familia, el consejo de un profesional es insustituible para acertar con la cantidad adecuada de carne para tu comida.

Carne de oveja y cordero: ovina

La carne roja de origen ovino se caracteriza por ofrecer un sabor más intenso y característico. Es una carne menos grasa y más fibrosa, si se compara con la bovina, pero no está exenta de ácido oleico. En la cocina, por ejemplo, exige una mayor grado de cocción para su preparación.

Dentro del tipo de carne roja de oveja y cordero, hoy es la de cordero la que cuenta con más fama, pero también la que tiene un mayor precio en el mercado. Se considera en términos generales una tipo de carne que puede consumirse con frecuencia, aportando interesantes nutrientes para toda la población.

Carne de cerdo: porcina

La carne de cerdo se consume a menudo en España. Su precio y su gusto son dos grandes ventajas para entender su fama. Hay una gran variedad de carnes de cerdo y se presentan en muy diferentes tipo de piezas como costillas, filetes, secreto o lomo, entre otras. Hay que ser un verdadero experto en carnes para diferenciar todas las partes que del ganado porcino se consume.

La carne de cerdo es el origen de gran parte del embutido, aunque hoy ya hay variantes de chorizo o salchichón de carnes blancas, lo más habitual es que sean de cerdo. Destaca, por supuesto, el jamón que no es otra cosa que carne de cerdo curada.

Carne blanca: tipos

Frente a los mamíferos, las aves u otros animales ofrecen la que se denomina como carne blanca. El color es una buena pista para diferenciar qué clase de carne compras, efectivamente es de un color más cercano al blanco o al rosáceo, alejándose de los tonos más vivos de la carne roja.

Las carnes blancas más habituales se clasifican también según el animal de origen, apreciándose la que proviene de las aves como las más mayoritarias y comunes. Dentro de este tipo se encuentra la carne de pollo, gallina, pato y pavo por ejemplo. De esta variedad de animales se suelen consumir pechugas, muslos y alas por ejemplo.

Frente a la carne roja, la blanca se entiende más ligera y saludable por su ligereza, baja en calorías. Sin embargo, es importante valorar sus nutrientes para completar la dieta en caso de que prefieras consumir carne blanca como la principal de tu menú.

Otros tipos de carne

La gran clasificación de carnes blancas y rojas deja algunos tipos de carnes un poco fuera. Si piensas en la carne de canguro o en la de conejo, así como en la de ciervo: ¿Dónde encajan? Lo cierto es que hay algunas excepciones o tipos de carne que precisan, dadas sus peculiaridades, su propia familia de clasificación. Bien es cierto que son menos consumidas y tienen un mercado mucho más restringido.

Carne de conejo

La carne de conejo se considera carne blanca, siendo una excepción a la norma de los mamíferos. Especialmente se clasifica así por su gran cantidad de nutrientes y su tipo de grasa, menos densa y más saludable.

La carne de conejo – junto con la de liebre – ha estado tradicionalmente ligada a la caza, pero hoy es una carne muy apreciada y que gana adeptos, no dependiendo solo de la caza. Es un tipo de alimento recomendable para los mayores y los niños por sus aportaciones, su sabor y su textura.

Carne de caza: corzo, ciervo o perdiz.

La carne de caza proviene, por lo general, de pequeños mamíferos o aves. Es el caso del corzo o la perdiz. Este tipo se diferencia por ofrecer un sabor propio, muy peculiar y que a menudo, no es fácil para muchos paladares, especialmente si no estás acostumbrado.

Tradicionalmente la carne de corzo se consume en guisos con potentes sabores e ideales para las estaciones más frías o los climas más húmedos, relacionados con paisajes campestres y de alta montaña. No suele ser un tipo de carne para incluir con frecuencia en un menú, se prefiere esporádicamente.

Carne de canguro

Hay diferentes carnes que se pueden considerar exóticas por su menor fama. Entre ellas, destaca la de canguro que lleva unos años haciéndose un hueco dentro de la dieta mediterránea.

La carne de canguro es de color rojo oscuro, con tintes casi  morados. Destaca su bajo contenido en grasas y su alto contenido en hierro. Es suave y tierna por lo que es fácil de comer y muy agradable en el paladar.