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Cómo desalar la comida, ¡el truco más esperado!

4 minutos | Excederse con la sal es un error muy habitual en la cocina. Por suerte, existen varios trucos que te enseñan cómo desalar la comida de forma fácil y eficaz. ¡Descúbrelos!

A veces, tras probar una receta que estamos preparando, nos damos cuenta de que se nos ha ido la mano con la sal. Un problema que suele ser más frecuente cuando la receta incluye alimentos salados, como jamón o anchoas. Este error no es fácil solucionar, pero sí es posible minimizar el fuerte sabor. Averigua cómo desalar la comida fácilmente.

La sal: ingrediente indispensable

La sal es un ingrediente imprescindible casi en cualquier receta. Aporta uno de los sabores básicos (el salado) y modifica el comportamiento frente a los alimentos. Se suele usar como condimento, como conservante en salazones de carnes y pescados y en la elaboración de ciertos encurtidos. Hoy en día es difícil encontrar un plato que no contenga sal, y no solo por el sabor que aporta.

La sal es el condimento más antiguo que se conoce. En otro tiempo fue un producto muy demandado, incluso llegó a servir como moneda de cambio. Pero su popularidad descendió considerablemente cuando se supo que la ingesta excesiva de sal guardaba una estrecha relación con la aparición de la hipertensión. En la actualidad, las dietas procuran evitar en la medida de lo posible el uso exagerado de este condimento. Incluso los nuevos sistemas de conservación han hecho que se pueda prescindir de las salazones.

Cómo desalar la comida

Hombre y mujer en la cocina preparando una olla con espaguetis y verdura

Como decimos, lo recomendable es ingerir una cantidad moderada de sal. Pero, ¿qué ocurre si se nos va la mano en un guiso o receta? En casos aislados no entraña graves consecuencias, pero sí modifica considerablemente el sabor final. Por eso, vamos a explicarte cómo desalar la comida para devolverle su sabor original.

Trucos para quitar el exceso de sal

  • Añade almidón. Si se trata de guisos, salsas o sopas, puedes contrarrestar el exceso de sal añadiendo unos trozos de patata cruda pelada. Estera a que esté cocida para que absorba toda la sal y después retírala. También se puede añadir una miga de pan (que luego hay que desechar) o un puñado de arroz. Aunque la patata ofrece mejores resultados.
  • Suaviza con nata. Si estás preparando una salsa, añade un chorro de nata líquida para que suavice el sabor final.
  • Diluye con agua. Si lo que están saladas son las verduras, basta con ponerlas debajo del chorro de agua. Si lo que quieres es arreglar una sopa o guiso, diluye en agua. Cuanta más agregues, menos se notará el error, pues estarás aumentando el volumen.
  • Apuesta por el orégano. Añade este condimento en vinagretas y aliños cuando se te haya ido la mano con la sal.
  • Contrarresta el sabor. Una buena estrategia para equilibrar un plato salado es añadir su contrario, es decir, un poco de azúcar o miel.
  • Agrega zumo de limón. El limón es uno de esos productos multiusos. Uno de ellos es, precisamente, enmendar los excesos de sal. Añade a la receta el zumo de este cítrico para que la acidez compense el sabor.
  • Complementa con otra salsa. Si todo lo anterior falla, solo te queda una solución: agregar otra salsa a la comida para enmascarar el sabor.

Alternativas a la sal

La próxima vez que vayas a preparar un platillo puedes evitar errores con la sal si en vez de este condimento usas especias, una combinación de hierbas frescas. O un toque se salsa de soja. Con esto, podrás incrementar el sabor de tu comida al tiempo que controlas la cantidad de sal.

Cómo desalar las salazones

Pescado en salazón

    En otras ocasiones, el exceso de sal no se debe a un error en la cocina, sino a la forma de conservación de algunas carnes o pescados, como la salazón. Es un método muy antiguo que preserva los alimentos mediante la deshidratación parcial del producto, el refuerzo de su sabor y la inhibición de ciertas bacterias, para lo que se utiliza sal propiamente dicha o salmueras (soluciones concentradas de sal).

    Ciertos productos sometidos a procesos de salazón se conjugan con la curación para poder consumirlos, pero hay otros que se deben desalar antes de usarlos en una receta. El bacalao es uno de los alimentos en salazón clásicos que hay que desalar previamente.

    Para desalar, sumerge el bacalao en abundante agua fría y añade cubitos de hielo para mantener el frío. El tiempo que hay que tenerlo en remojo y los cambios de agua varían en función del grosor de las piezas:

    • Las partes gruesas se desalan en 48 horas. Hay que realizar un cambio de agua cada seis horas.
    • Las partes pequeñas se desalan en entre 24 y 36 horas. El agua hay que cambiarla cada ocho horas.
    • El bacalao desmigado requiere tan solo de 10 minutos. Pon las migas de bacalao en un colador chino y déjalo debajo del grifo mientras los desmigas con la mano.

    También es importante mantener la temperatura ambiente idónea para que el bacalao no fermente mientras está en el agua. Por eso, es aconsejable dejarlo en la nevera, entre 6 y 8 grados.

    Una vez desalado, pon las piezas sobre un papel de cocina absorbente y ya está listo para su uso.

    2018-11-15T11:12:23+00:0015 noviembre, 2018|

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