Las bisagras de las ventanas son esas pequeñas piezas que nos permiten abrir y cerrar las ventanas abatibles y oscilobatientes. Para cambiar las bisagras de una ventana de aluminio o de PVC debemos tener en cuenta diferentes factores según el tipo de carpintería y perfiles que dispongamos.

Sin embargo, es un proceso que podremos llevar a cabo nosotros mismos con unas simples herramientas y algunos breves consejos.

Función y tipos de bisagras

Las ventanas son un factor primordial en el buen funcionamiento de cualquier vivienda. A simple vista pueden parecer elementos muy complejos y con multitud de piezas (vidrios, perfiles, bisagras, tapajuntas, anclajes…) pero si las analizamos con atención podremos identificar sus partes con claridad y entender para qué sirven cada una de ellas.

Las bisagras son unas de las piezas fundamentales para asegurar la estanqueidad de las ventanas, su aislamiento acústico y térmico. Si estos componentes fallan, perderemos la capacidad de apertura de estas.

Dependiendo del tamaño de la ventana y de su peso, se necesitarán más o menos cantidad de bisagras para asegurar su buen funcionamiento. Por lo general, las ventanas de tamaños más estándar contarán normalmente con solo 2 bisagras, mientras que las de un tamaño superior, o incluso la mayoría de las puertas, necesitarán 4 bisagras para poder moverlas con facilidad.

Fuente: http://bitly.ws/mJVX

Otro factor a tener en cuenta es el tipo de material de nuestra ventana, si es de aluminio, de PVC o de madera, ya que las bisagras serán bastante distintas en su geometría y tamaño, aunque semejantes en su modo de funcionar.

¿Cómo identificar nuestras bisagras?

En primer lugar, tendremos que prestar atención al tipo de apertura de la ventana: si se trata de una abatible/practicable o de una oscilobatiente. Las ventanas correderas no llevan bisagras, serán los raíles los encargados de su funcionamiento siendo totalmente distinto a los otros modelos.

En el caso de las ventanas abatibles, las bisagras suelen ser piezas más sencillas que las oscilobatientes y por lo general suelen estar a simple vista. Existen algunas excepciones en algunos modelos de alta calidad donde las bisagras pueden ir ocultas o integradas en el mismo marco.

Una vez que hemos localizado nuestras bisagras e identificado el tipo de apertura de la ventana, nunca es una mala opción echarle una fotografía para compararla con otras del mercado antes de desmontarla.

Fuente: http://bitly.ws/mJY6

Existen una gran cantidad de tipos y formas y por lo general, cada fabricante o marca diseña sus propias piezas en sintonía con sus productos. Sin embargo, el ancho de los canales donde van ubicadas las bisagras suele estar estandarizado. El llamado canal europeo siempre tiene unos 14 mm de espesor. Si tu ventana es muy antigua, es posible que necesite bisagras de canal plano.

A la vez que varía el número de bisagras según la dimensión de la ventana, también cambiará el tamaño y la robustez de estas según su peso. En este punto, no solo hay que hacer especial atención a las carpinterías, sino al grosor y tipos de vidrios.

Por todo esto, siempre es recomendable llevar la bisagra que queramos sustituir a la tienda de construcción especializada para que nos asesoren y nos puedan mostrar la pieza que mejor convenga.

Cómo cambiar las bisagras paso a paso

  • Para empezar, tenemos que desmontar la hoja de la ventana. Para ello solo necesitamos empujar hacia arriba y descolgarla con cuidado.
  • A continuación, la apoyaremos horizontalmente encima de una superficie plana como una mesa.
  • Ahora sí pasaremos a sacar las bisagras de la hoja. Con la ayuda de un simple destornillador, quitaremos los dos tornillos de los lados y con una llave Allen el del
  • Acto seguido ya podemos instalar las nuevas bisagras en el mismo sitio. Primero hay que replantear las bisagras según el sentido de la apertura de la ventana, de derechas o de izquierdas.
  • Colocamos la bisagra en el carril con las manos y cuando estén correctamente alineadas en su sitio, las atornillaremos a la altura correspondiente, que normalmente suele coincidir con el corte de las gomas de estanqueidad.

Fuente: http://bitly.ws/mJZe

  • Por último, tendremos que cambiar también la parte de la bisagra que se nos quedó en el marco de la ventana. Repetiremos el mismo proceso de desmontaje de la vieja con el destornillador y posterior montaje de la nueva.
  • Para finalizar, volveremos a colocar la hoja de la ventana en su lugar con cuidado, haciendo coincidir el macho de la bisagra del marco con la hembra de la bisagra de la hoja.
  • Si no quedase del todo alineada, tendremos que calibrarla con la ayuda de golpecitos de un mazo.

Realmente se trata de un proceso muy sencillo e incluso intuitivo. Aunque siempre es recomendado contar con un Seguro de Hogar MAPFRE que nos de cierta tranquilidad en cuanto el mantenimiento de los elementos del hogar.