Cómo adaptar a un gato a la llegada de un perro

Publicado por canalHOGAR, 20 Jul 2016

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Cómo adaptar a un gato a la llegada de un perro

En contra de la creencia popular, perros y gatos pueden convivir en un sólo hogar e incluso, forjar una sólida amistad. Con un poco de ayuda, el conocimiento y la relación fluirá en poco tiempo y con naturalidad.

El respeto es bastante fácil de lograr entre perros y gatos, por lo que si tienes un gato como mascota y vas a acoger un perro en casa, no te preocupes, sólo es necesario que prepares un poco el terreno para propiciar que ambos animales se conozcan y asuman la convivencia en tu casa.

Como en casi todos los tipos de adiestramiento o cambio de costumbres, lo mejor es asumir este tipo de novedades con tiempo, dedicación y preparación, siempre que sea posible, ya que podrás poner en marcha un plan de bienvenida para tu perro mucho más paulatino y fácil de asimilar por parte de tu felino.

El objetivo principal para adaptar a un gato a la llegada de un perro es la comprensión de que la casa va a contar con un nuevo habitante, la presentación de este nuevo animal, sus características y sus costumbres puede hacerse de forma bastante sencilla y eficaz para que el gato tenga claro el cambio y lo pueda entender, a su ritmo y sin precipitaciones; si puedes permitírtelo, dale tiempo para que todo funcione mejor.

Cambios en el espacio

Para recibir un perro en casa, no son necesarios grandes cambios en el entorno del hogar, aunque depende mucho del tipo y raza de perro que vayas a adoptar. En todo caso, prepara la casa antes de que llegue el can y de forma paulatina. Si puedes evitar cambiar de lugar el espacio del gato mejor, pero si quieres evitar problemas, sobre todo, al principio, es mejor que las cosas del felino estén colocadas en altura para que el gato se sienta seguro y lejos del resto de los habitantes de la casa, incluido el perro.

 

 

Sonido

Los ladridos de un perro pueden ser un ruido totalmente novedoso para tu gato y podrán también desconcertarle e incluso asustarle en principio. Lo mejor es que antes de que el perro viva en casa, conozca este tipo de sonido. Pon en la casa grabaciones de ladridos, preferiblemente las del propio perro que vas a adoptar. No es necesario que sea todo el día, ni justo delante del gato, salvo que tengas una casa muy grande. Lo más adecuado es ir incorporando el ladrido al ambiente de la vivienda, primero poco tiempo y a poco volumen, para luego aumentar la intensidad y el tiempo.

Un lugar para el perro

Igual que tu gato tiene su propio espacio en casa con su zona de comida, descanso y juego; es importante que el perro cuente con el suyo. En las primeras jornadas es necesario -casi en todos los casos- que limites los lugares a los que el can puede acceder del hogar. De forma que tanto el perro como el gato, sientan sus presencias mutuas, pero no tengan que enfrentarse ni convivir, ni compartir de forma obligada. Poco a poco, irás dando más libertad al perro y, si es posible, puedes acompañar a tu gato a visitar los aposentos del perro de forma limitada y controlada. Puedes utilizar barras de seguridad de las que se ponen normalmente en las escaleras para los bebés para acotar con facilidad y seguridad habitaciones y espacios en tu casa.

No te agobies con la adaptación o tu gato sentirá que el cambio y la llegada del can no es una buena noticia: muéstrate tranquilo y positivo al cambio, y mantén siempre la calma. Superada con éxito la fase de adaptación, cuando el perro y el gato gocen de libertad en casa, es mejor ejercer una vigilancia distante pero atenta, para comprobar que todo es correcto y que los animales no se causan daños que, en caso de producirse, pueden ser incluso por desconocimiento o falta de saber cómo tratarse entre sí. No reprendas ni castigues y utiliza siempre el refuerzo positivo en ambas mascotas.

Si vas a disfrutar de una nueva mascota, no olvides informarte y asesorarte de forma completa y detallada de sus necesidades y características específicas para actuar siempre en consecuencia y darle a tu perro, igual que a tu gato, las mejores condiciones de vida. El Seguro de Mascota MAPFRE completará a la perfección tus exigencias de seguridad y protección para tu perro o gato, ayudándote en su protección y cuidado con los mejores recursos y servicios.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios

Te recomendamos