Cómo conseguir que el gato esté tranquilo en el veterinario

Publicado por CanalHOGAR, 02 Ene 2016

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Cómo conseguir que el gato esté tranquilo en el veterinario

Llevar al gato al veterinario puede resultar una situación estresante, tanto para el animal como para el dueño y, no por ello, debemos descuidar los controles rutinarios o visitas al profesional. No solo es importante afianzar y acostumbrar a nuestro pequeño amigo a estas visitas, sino que ya desde nuestro hogar podemos empezar a realizar una serie de “rituales” que harán más llevadero el temible trayecto al veterinario. Con estos tips seguro que conseguirás que el gato esté tranquilo en el veterinario.

Ciertamente, no todos los gatos son iguales ni muestran las mismas reacciones ante el primero de los grandes retos al que nos enfrentamos antes de ir a la consulta: el trasportín. Sin embargo, y pese a que cada felino tiene sus costumbres y pequeñas particularidades especiales, lo cierto es que por norma general los gatos suelen ser bastante reacios a que les saquen de su línea de confort, su hogar. Te damos algunos consejos para que ir al veterinario se convierta en un acto normalizado y relajado para todos los miembros de la familia.

Primer reto: el trasportín

- Para conseguir que tu mascota no rehúya de la tan temible “cajita”, primero de todo debe sentirse cómodo. Es fundamental que utilices un trasportín adecuado al peso y tamaño de tu minino. Por norma general, el trasportín debe ser rígido, de material de plástico y con la parte superior desmontable, tanto para que el gato se sienta estable durante el trayecto como para facilitarte la entrada y salida del mismo. Recuerda que será mucho más complicado sacarle de una bolsa de viaje, en la que puede enganchar las uñas, que de una de plástico.

- Para que tu gato se familiarice con el trasportín lo antes posible y no lo vea como un objeto extraño y amenazante, es importante que días antes de ir al veterinario lo coloques en un lugar visible al que pueda acceder en cualquier momento.

-El gato no entiende de distancias, así que cuando le metas en el trasportín ten en cuenta que éste lo percibirá como un lugar nuevo que, posiblemente, le generará cierta desconfianza. Es importante que consideres el trasportín como su casa durante el trayecto y que actúes en consecuencia: introduce algún elemento que le acompañe durante el viaje y que le resulte familiar (una mantita, un cojín o un juguete con su olor).

Recuerda que para poner en práctica estos consejos deberás empezar a trabajar en los estímulos positivos del gato días antes de vuestra visita a la clínica.

Rumbo al veterinario

Llega el día y el momento de ponerse rumbo al veterinario, y para ello es importante que no olvides ciertas recomendaciones. Eres su mejor compañero, tenlo siempre presente:

- Si vas al veterinario en coche recuerda que el trabajo previo también es importante: puedes empezar a acostumbrarle al coche haciendo con el gatito pequeños trayectos días antes. Poco a poco, ve aumentando los trayectos y su tiempo en el coche.

- Puede ser conveniente tapar el trasportín durante el viaje al veterinario, de esta manera, evitarás cualquier estímulo visual, ayudándole así a estar más tranquilo.

- Para reducir el estrés de tu mascota también puedes recurrir a productos especializados que te ayudarán a reducir su estrés en situaciones difíciles como éstas. 

Una vez en la clínica

Cuando llegues al veterinario busca un asiento tranquilo en la sala de espera y, en la medida de lo posible, alejado de perros. Los canes por naturaleza tienden a oler todo lo que se encuentre a su alcance; éste es un gesto que seguramente no agrade e incluso estrese a tu gato, más aún si no está acostumbrado a ellos. Es importante que mantengas a tu mascota dentro del trasportín y encima de tu regazo para que se sienta seguro. Eres su mejor amigo y le transmites tranquilidad, no lo olvides.

Una vez entres en la consulta, sigue las instrucciones del veterinario y mantén una actitud tranquila, ya que tu pequeño amigo puede sentir y percibir tus reacciones: si nota que es una situación común para ti, se sentirá más calmado. En la medida de lo posible, y siempre que el veterinario te lo permita, acaríciale mientras le exploran. 

Una vez finalizada la consulta con el especialista entra en juego la segunda prenda con el olor de casa, y tiene un papel importante, puesto que hace que tu gato vuelva a sentirse cómodo gracias a olores conocidos.

 

Pero no solo es importante saber cómo conseguir que el gato esté tranquilo en el veterinario sino que sus cuidados e higiene diaria son igual de importantes para que tu gato goce de una vida sana y feliz. Porque tanto como cuidas y te preocupas de tu hogar con un Seguro de Hogar MAPFRE debes hacerlo con tu compañero peludo. Un seguro para mascotas será ideal para él y para garantizarle una vida llena de mimos y cuidados para todos.



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