Masajes para gatos

Publicado por Covadonga Carrasco, 17 Jul 2014

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Dar un masaje a nuestro gato

Al igual que nos sucede a nosotros cuando estamos estresados o cansados, los gatos también necesitan un masaje de vez en cuando. Las caricias que les hacemos a diario están muy bien, pero a veces necesitan un poco más para encontrarse perfectamente relajados y recobrar la energía.

LO QUE DEBES SABER...
  • Zonas: si vemos que nuestro gato no reacciona bien cuando le acariciamos en algunas zonas, deberemos cambiar inmediatamente.
  • Cosquillas: la zona de la tripa es complicada de masajear, no porque no le guste al animal, sino porque es posible que tenga muchas cosquillas.
  • Final: el final del masaje lo decidirá nuestra mascota levantándose, jugando o mordisqueándonos.

Para comenzar, hay que acariciar con movimientos suaves a nuestro gato en los mismos lugares en los que lo hacemos siempre, para que se sienta cómodo y no se ponga nervioso. Nunca debemos acariciarle a contrapelo. A continuación, comenzaremos con movimientos circulares en las zonas musculares como los hombros, el cuello y las caderas. Siempre hacia la cola y teniendo mucho cuidado porque los huesos de estas zonas son muy delicados.

 

Placenteros masajes en las orejas

También debemos masajear las orejas. Primero una y luego la otra, pero nunca a la vez. A la mayoría de los gatos les gusta que les toquen las orejas porque les pican y no llegan a rascárselas bien, así que, que se las toqueteemos les resultará muy placentero.

Para que este masaje sea efectivo, debemos hacerlo cogiendo la oreja con el índice y el pulgar y realizar movimientos circulares. Si vemos que el animal protesta, será mejor dejarlo o acabará arañándonos porque no le está gustando la sesión de masaje.

 

El gato decide cuándo termina el masaje

Cuando hayamos terminado con las orejas, seguiremos con las patas y finalmente con la tripita. No todos los gatos se dejan, no porque no les guste, sino porque tienen muchas cosquillas.

Si vemos que al tocarle en alguna zona se pone nervioso, no debemos insistir, pues lo que buscamos es ofrecerle seguridad, relax y tranquilidad; no estrés.

El masaje no tiene una duración estándar, en realidad será nuestro gato el que decida cuándo se ha cansado de que le estemos tocando.

La gran ventaja de hacer estos masajes a nuestro gato es que su lenguaje corporal nos irá diciendo qué es lo que le gusta que le hagamos y lo que no.

 

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Comentarios (1)

juantoni70 comento el 17/07/2014 a las 13:16

Claro que sí. Ellos también se merecen un buen masaje de vez en cuando. Gracias por los consejos!

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