Cómo acariciar a un gato

Publicado por Patricia Arroyo, 15 Abr 2014

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Forma de acariciar a un gato

A la hora de tocar y acariciar a un gato debemos tener en cuenta su carácter, pues no siempre querrá dejarse hacer mimos. Para evitar arañazos o mordiscos indeseados, podemos seguir algunos consejos para conocer cómo reaccionará el minino.

LO QUE DEBES SABER...
  • Acariciar: debemos acariciar a nuestro gato suavemente, de manera constante, despacio y sin movimientos bruscos.
  • Detectar si no le gusta: no le gustará ser acariciado si observamos que pone sus orejas hacia atrás.
  • Detectar si le gusta: si arquea la espalda, se frota con nuestra mano y ronronea, significará que le gusta que le acariciemos. 

Es muy importante que aprendamos a acariciar a nuestro gato desde el principio. De no ser así, no conseguiremos establecer una buena relación con él.

 

Cómo acariciar a nuestro gato

El primer contacto con nuestro gato es fundamental, por ello dejaremos que sea él quien dé el primer paso y se acerque a nosotros, de lo contrario podría reaccionar de mala manera al no conocernos todavía. Dejaremos que nos olfatee y después le tenderemos una mano con mucha delicadeza y sin llegar a rozarle.

Si empieza a olernos o a frotarse con nuestra mano, querrá decir que podemos acariciarle. Así, empezaremos a tocarle su cabeza suavemente con la yema de nuestros dedos, después iremos hacia la zona de las orejas y bajaremos por el lomo. Siempre le acariciaremos desde el cuello hasta la cola muy despacio, de forma constante, sin hacer movimientos bruscos y sin rascarle, pues podría salir corriendo o arañarnos.


Cómo saber si al gato le gustan las caricias

También existe la posibilidad de que nuestra mascota se acerque a nosotros tan solo para buscar el calor humano. Por ello, tendremos que saber qué tipo de carácter tiene el animal y si le gusta que le acariciemos o no.

Para saber si nuestro gato no quiere mimos basta con observar sus orejas. Si comienzan a ponerse hacia atrás, es mejor que paremos de acariciarle cuanto antes. Sin embargo, si arquea la espalda y se frota en nuestra mano, querrá decir que le gustan las caricias. Si además ronronea, significará que quiere que le demos más cariño y qué mejor forma de dárselo que seguir acariciándolo.

Cuando nuestro gato nos lo permita es muy importante ser cariñoso con él, porque de lo contrario podría volverse frío y arisco con nosotros y el resto de personas.

 

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Comentarios (1)

juantoni70 comento el 15/04/2014 a las 14:17

Mi cuñado tiene dos gatos, uno bastante tranquilo y otro muy inquieto. Nunca me atrevo a acariciar al inquieto, probaré estos consejos :)

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