Los cuidados básicos de un gato

Publicado por Cristina Yáñez, 18 Mar 2014

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El cuidado de los gatos

Mucha gente piensa que tener un gato es como tener un perro, pero mejor, porque no hay que sacarle a la calle. Pero esas personas están muy equivocadas, pues los gatos también necesitan una serie de cuidados específicos en el hogar. Hoy, Mónica Berzal, veterinaria de la clínica Valleaguado, nos explica todo lo que tenemos que saber sobre las necesidades de un minino.

LO QUE DEBES SABER...
  • Comportamiento: los gatos son animales nocturnos y cazadores, y no necesitan convivir en grupo para sobrevivir.
  • Bolas de pelo: para evitar problemas con las bolas de pelo lo ideal es suministrarle al gato algún producto especial como malta o hierba gatera.
  • Arañazos: es un comportamiento natural del gato, por lo que podremos enseñarle a utilizar los rascadores y no el resto de los muebles.

1. ¿Cuáles son las principales diferencias entre perros y gatos en cuanto a comportamiento?

La principal diferencia entre un perro y un gato es la naturaleza propia de cada uno. Los perros son animales gregarios y jerárquicos, y los gatos son cazadores nocturnos que no precisan de la convivencia del grupo para sobrevivir y están acostumbrados a salir adelante de forma más individual.

Los gatos son felinos, sí, pero el comportamiento y carácter de estos se rige mucho por el ambiente y la vida que lleven. Así, no es lo mismo un gato estresado que podría reaccionar de forma agresiva a distintos estímulos, que un gato satisfecho con su vida que te responderá como realmente es él, partiendo de la base de que hay gatos más o menos cariñosos (como nosotros los humanos). De ahí, sacamos la conclusión de que muchas veces (sin nosotros saberlo) tenemos un gato “arisco”, que realmente no lo sería si enriqueciésemos su ambiente y cambiásemos algunas pautas (areneros, juegos, lugares de escape...).

 

2. Aunque al gato no hay que sacarle a pasear, este también necesita una caja de arena para hacer sus necesidades. ¿Cómo debe ser esta y cuál es su mantenimiento?

Es cierto que si vive en un piso no hay que sacarle a la calle (de hecho le estresaría bastante si no está acostumbrado a salir al exterior, ya que son animales muy territoriales), pero también tiene unas necesidades básicas y de espacio. Los gatos necesitan, además de un lugar amplio donde vivir, lugares altos donde poder relajarse y observar el mundo a su alrededor. Y, por supuesto, también necesitan hacer ejercicio y ahí estamos nosotros para poder interactuar con ellos lo máximo posible mediante el juego.

En cuanto al arenero ideal, se han estudiado las preferencias de nuestros gatos y parece ser que siguen estas características:

- Lo más grande posible, que se pueda dar una vuelta sobre sí mismo cómodamente. Si su bandeja tiene cerco, mejor quitárselo, nada más que reduce espacio.

- Bandejas descubiertas, ya que se ventilan mucho mejor y no acumulan olores.

- Que la arena sea lo más fina posible y sin perfume (la arena aglomerante sería muy buena opción).

-En referencia al número de bandejas, idealmente habría que poner tantas como gatos haya en la casa más una, por ejemplo, si tenemos un gato lo ideal sería poner dos bandejas, si tenemos dos gatos pues tres bandejas, etc.

-Situar el arenero en lugares tranquilos y que no sean de paso (nunca en pasillos, cerca de la lavadora...).

-Un error que se comete mucho por desconocimiento y porque creemos que es más cómodo para ellos, es colocar su bebedero y comedero cerca del arenero (¡¡a nosotros tampoco nos gusta comer en el cuarto de baño!!). Tampoco es recomendable poner la bandeja cerca de los lugares de juego y de descanso.

-Y por último, la limpieza es un punto fundamental a tener en cuenta, es necesario limpiar todos los días sus deyecciones y cambiar una vez por semana la arena, limpiando bien la bandeja.

Si aun así el gato hiciera sus cosas fuera de la bandeja y con estas pautas no se llegara a corregir, puede que el animal esté enfermo, así que lo mejor es acudir al veterinario.

3. ¿Es posible enseñar a un gato juegos y trucos como a los perros? 

Los gatos son animales muy listos y es por eso que pueden aprender muchas cosas si uno se lo propone. Siempre mediante refuerzo positivo (chuches, juego...) y siempre estando la paciencia de nuestra parte a base de practicar todos los días unos minutos.

4. También solemos pensar que los gatos, al acicalarse, ya no hace falta lavarlos ni cepillarlos. ¿Esto es así? ¿Qué cuidados de higiene necesitan los felinos?

Ni a todos los perros, ni a todos los gatos les gusta que les cepillen, pero lo ideal es cepillarlos al menos cada día o cada 2-3 días, dependiendo si es de raza de pelo largo o corto respectivamente. Por eso, es importante acostumbrarlos desde pequeños y siempre asociándolo a premios y nunca forzándoles, porque cada intento de cepillado será peor.

También se les puede acostumbrar a cortarles las uñas si no queremos que las tengan tan afiladas. Podemos pedirle consejo al veterinario para que nos enseñe cómo hacerlo.

En cuanto al baño, por norma general un felino es tan limpio que con cepillarle asiduamente sería suficiente. Pero si se trata de un gato de pelo largo, sí suele ser necesario un baño cada cierto tiempo y para ello hay que empezar a bañarle desde cachorro para que cada baño no se convierta en un castigo para él y para nosotros.

Otros cuidados importantes son la higiene facial en los persas o el cuidado de la piel en los phynx o “gatos sin pelo”.

5. Si nuestro gato sufre con las bolas de pelo, ¿cómo podemos ayudarle a eliminarlas?

El gato es conocido por ser uno de los animales más limpios y preocupados por su higiene: pasa hasta un tercio de su tiempo de vigilia acicalándose. Es por eso que es inevitable que nuestro compañero ingiera pelos, ya que con su higiene diaria, al lamerse, llega al estómago bastante pelo. Si no hacemos nada para remediarlo, se formarán las famosas bolas de pelo o tricobezoares que tendrán que vomitar o provocarán molestias y problemas digestivos.

Para ello, habría que darle de forma regular, y más frecuentemente en las dos épocas de muda al año (primavera y otoño), productos destinados a prevenir esas bolas de pelo. Hay distintas opciones, que en función de las preferencias del gato, serán más o menos fáciles de aplicar, como la malta para gatos, la hierba gatera o los piensos formulados específicamente para prevenir las bolas de pelo.

Además, nosotros también podemos ayudarle a que no ingiera tantísimo pelo muerto mediante el cepillado, debiendo ser más frecuente en las épocas de muda mencionadas.

6. Otro problema común a la hora de tener un gato son los arañazos. ¿Cómo evitar que nuestro gato arañe lugares que no debe? Incluso, ¿cómo educar al gato para que no nos arañe a nosotros?

El rascado es un comportamiento natural en el gato necesario para el mantenimiento de las uñas, el estiramiento muscular y para dejar señales comunicativas en su territorio. No se puede, ni se debe impedir. Eso sí, si el rascado es excesivo, puede estar sufriendo estrés y sería necesario consultar con el veterinario.

Para evitar que arañe lugares que no son de nuestro agrado (sillones, muebles...), hay que proporcionarle rascadores que le gusten y motivarle para que los use jugando en la zona mediante cuerdas, frotando catnip o premiándole cuando los utilice o se acerque a ellos. Nunca hay que forzarle, ya que solo conseguiremos el efecto contrario y producirá aversión a esos objetos.

Situaremos el rascador cerca de su lugar de descanso, que sea lo más grande posible para que pueda estirarse y rascarlo cómodamente y que sea estable. A la mayoría les gusta que sea vertical y, en cuanto al material, los hay de diversos tipos (cartón, moqueta, cuerda, etc.).

Nuestro gato solo nos arañará a nosotros en casos muy concretos como puede ser jugando o al asustarse y en ningún momento de forma premeditada. Así que, para prevenirlo, hay que evitar algo tan básico como nunca jugar con las manos, mejor utilizar pelotas, plumeros, cuerdas...

Hace años estaba muy extendida en la práctica veterinaria la cirugía de la desungulación en los gatos, que consiste en la amputación de todos y cada uno de los dedos de las patas delanteras de los animales con el fin de evitar el rascado o arañazos. Afortunadamente, ya son muy pocos los veterinarios, por no decir ninguno, que llevan a cabo esta cruel “solución”.

7. En cuanto a la alimentación, ¿cuál es la mejor dieta para un gato? ¿Por qué? 

Lo más importante es que el pienso o la dieta húmeda sean de buena calidad. No deberíamos escatimar en la alimentación de nuestro felino, ya que al final “lo barato sale caro” y acaba reflejándose en su salud tarde o temprano.

Otra cosa también muy importante referente al tema de la alimentación es que cada edad tiene sus necesidades nutricionales, no es lo mismo las necesidades de un cachorro que las de un gato castrado, o las de un gato senior. Tendremos que adaptar la dieta a cada momento de su vida y nunca hacer cambios bruscos al introducir una nueva alimentación, ya que puede afectar a su sistema digestivo.

Antes se decía que lo ideal era alimentarlo solo y exclusivamente con comida seca, pero cada vez más se recomienda una alimentación mixta para evitar problemas de salud como patologías urinarias o renales. Sobre todo en gatos de edad avanzada es muy recomendable que una gran parte de su dieta consista en comida húmeda, ya que de esa forma se hidratan más que si comieran solo pienso, pues al tratarse de gatos mayores tienden a deshidratarse con más facilidad.

8. Preocuparnos de la salud de nuestras mascotas es primordial, por ello ¿cada cuánto tiempo tenemos llevar al gato al veterinario? ¿Cuándo debe ir por primera vez cuando es un cachorro?

Los gatos, al igual que los perros, necesitan tener sus vacunas y desparasitaciones al día. Un gato adulto como mínimo deberá desparasitarse cada 3 meses y ser vacunado anualmente.

A un gato senior (más de 10 años), se le deberían hacer controles geriátricos que incluyan al menos un análisis de sangre cada 6-12 meses para poder detectar a tiempo cualquier patología relacionada con la edad.

Y, ¿cuándo tenemos que llevar por primera vez al cachorro al veterinario? La contestación es desde el momento  que se adquiere el animal, para poder hacer un examen clínico exhaustivo y poder planear el plan de vacunación que se hace a partir de los 2 meses de edad.



Comentarios (1)

martincp118 comento el 18/03/2014 a las 12:42

!¡Cuántos cuidados tiene un solo gato! Yo creía que las bolas de pelo eran algo natural, no que había que intentar prevenirlas.

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