Cómo bañar al gato

Publicado por Covadonga Carrasco, 20 Dic 2012

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Bañar al gato

Los gatos son animales tremendamente limpios que cuidan su higiene de manera constante, aunque de vez en cuando también necesitan un buen baño con agua y jabón para limpiar la suciedad excesiva.

LO QUE DEBES SABER...
  • Baño: es necesario acostumbrarles desde pequeños para que no se asusten y lo vean como algo normal.
  • Agua: hay que mojarles poco a poco con una esponja, el chorro no debe ser directo o se asustarán. Mejor hacerlo en el lavabo y no en la bañera que será más difícil controlarles.
  • Secado: si no somos capaces de secarles el pelo con el secador, tendremos que encender un calefactor para que el propio gato se acerque.

 

A los gatos no les gusta especialmente el agua, por eso es muy importante acostumbrarlos cuando son pequeños. De lo contrario el baño del gato puede convertirse en una auténtica batalla campal en la que salgamos mal parados, porque aunque nuestro gato no pretenda hacernos daño, intentará defenderse y para ello utilizará las uñas.

 

Un baño relajado

Es necesario darle confianza al animal, intentar mostrarle que el baño forma parte de un juego. Incluso habrá gatos que acaben encantados con el agua, disfruten chapoteando o sean ellos mismos los que se metan en la bañera.

Para empezar el baño es necesario tenerlo todo a mano: el champú, el cepillo, la toalla, el secador…

Durante los primeros baños hemos de intentar no tardar demasiado tiempo, para evitar que el minino se estrese. Hay que intentar mantenerlo relajado acariciándole y hablándole de forma muy suave.

El lugar en el que podemos bañar a nuestro gato ha de ser un sitio cómodo como el lavabo. Si le metemos en la bañera resultará mucho más difícil hacernos con él.

El agua debe estar tibia y debemos ir mojando al gato poco a poco, podemos usar una esponja, pero nunca con el chorro del agua directamente porque entonces se asustará. Para no tener problemas después a la hora de peinarlo lo ideal es usar un acondicionador para desenredar el pelo.

La importancia del secado

El baño incluye además el secado del pelo, que tiene la misma importancia que el propio baño.

Comenzaremos a secarle con la toalla para, a continuación, comenzar a secarlo con el secador. Como el ruido puede asustarle podemos encender el secador cuando él esté cerca días antes para que vaya acostumbrándose al ruido.

Si nos resulta imposible secarle el pelo porque tiene demasiado miedo, podemos encender un calefactor y el gato solo se dirigirá a él para secarse.

La frecuencia del baño debe ser de entre 20 días y un mes, a excepción de que el veterinario nos diga lo contrario porque tenga alguna dolencia en la piel.

No debemos dejar nunca que salga al exterior hasta que no esté completamente seco, pues puede resfriarse con mucha facilidad.



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