El embarazo de las gatas

Publicado por Covadonga Carrasco, 28 Jun 2012

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embarazo gatas

El celo de las gatas suele producirse generalmente con la llegada de la primavera. Durante este tiempo, tu gata puede darte la sorpresa y quedarse embarazada. Hoy queremos contarte cómo es el embarazo de una gata y los cuidados que requiere.

LO QUE DEBES SABER...
  • Síntomas: cambios de humor, vómitos, apetito...
  • Gestación: aproximadamente 68 días.
  • Alimentación: completa y racionada varias veces al día. No puede comer todo lo que quiera.

 

La duración del embarazo en una gata va de los 60 a los 68 días. Sin embargo, de la misma manera en que sucede con los humanos, si son muchas las crías, lo normal es que se adelante el momento del parto.

En relación al tiempo de gestación, también hemos de decir que dependerá de la raza del gato.

 



Cuando tengamos sospechas de que nuestra gata pueda estar embarazada, lo primero que debemos hacer es acudir al veterinario para que nos confirme la noticia, y segundo, en el caso de que así sea, llevar un control del animal para que todo esté correcto y este feliz momento se desarrolle sin problemas.

Síntomas similares a los de un embarazo humano

Los primeros síntomas que nos pueden hacer pensar que nuestra gata está embarazada también son similares a los de un embarazo humano. Comenzará a sentirse mal y a tener vómitos, cambios de humor, tendrá más ganas de comer y pasado el primer mes, los pezones se tornarán mucho más rosaditos.

Pasada esta primera fase del embarazo, la gata comenzará a experimentar un hinchazón en el vientre, tomando la forma de una pera. Cuando se vaya acercando el momento del parto, es normal que la gata comience a buscar un lugar cálido para dar a luz e irá preparándolo para encontrarse cómoda durante este tiempo y poder cuidar con tranquilidad a sus cachorros.

Cuidar la alimentación de la gata

En cuanto a los cuidados que debemos prestar a nuestra gata durante el embarazo, estos no son demasiado especiales. Lo más importante es vigilar su alimentación. Esta debe ser muy completa, pero racionada, ya que como comentábamos antes, es bastante fácil que la gata aumente su apetito y coma todo lo que se le ponga por delante.

A no ser que tenga prescripción por parte del veterinario, a la gata no se le debe administrar ningún tipo de medicación porque esto podría dañar la salud de los gatos que están a punto de nacer.



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