Hacer un reposapiés con un cubo de pintura

Publicado por CanalHOGAR, 15 Feb 2016

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Hacer un reposapiés con un cubo de pintura

Hay veces en las que, sabiendo cómo, las cosas más simples y accesibles pueden convertirse en algo precioso sin mucho esfuerzo. Éste es el caso que mostramos hoy sobre cómo hacer un reposapiés con un cubo de pintura de una manera sencilla y económica.

Muchas de las cosas que tenemos por casa con las que no sabemos qué hacer son susceptibles de convertirse en verdaderas obras de arte en el mundo de las manualidades si se nos ocurren las ideas adecuadas. Como a veces no estamos muy inspirados y hace falta una pequeña ayuda, repasamos paso a paso cómo hacer un reposapiés con un cubo de pintura, por si tenemos uno en casa que ya no deseemos y queremos un bonito sitio de descanso para nuestros pies después de un duro día. Las instrucciones son muy sencillas, y el acabado será muy decorativo.

Materiales

- Tela a medida

- Tiza

- Tijeras

- Pegamento en espray

- Grapadora

- Cubo de pintura

- Regla de medir

- Cuchillo de trinchar

- Máquina de coser

- Espuma fina y espuma gruesa

- Dacron

- Escuadra

Instrucciones

1.- Lo primero que tendremos que hacer es deshacernos del asa del cubo de pintura, ya que no la necesitaremos para convertirla en nuestro reposapiés.

2.- Una vez tengamos el cubo desnudo, procederemos a medir su diámetro. Cuidado, porque muchos cubos tienden a estrecharse en la base, y, si es nuestro caso, tendremos que tomar medidas de la parte superior y la inferior (la tapa y la base, respectivamente).

3.- Con esas medidas, dibujaremos unos patrones que nos servirán de guía a la hora de presentar el cubo en la espuma fina y envolverlo para hacer el corte definitivo. Ojo, dejaremos por la parte superior un sobrante de espuma, en lugar de recortarlo al milímetro.

4.- Cuando tengamos la espuma ya recortada con las medidas del cubo de pintura, aplicaremos el pegamento en espray, tanto en uno como en otro. Es importante seguir al pie de la letra las recomendaciones del fabricante en cuanto a su uso, aunque la mayoría de este tipo de pegamentos aconsejan esperar unos pocos momentos a que el adhesivo se asiente y se vuelva un poco pegajoso, antes de unir ambas partes.

5.- Con la tapa, usaremos la espuma más gruesa, pues será en ella donde descansen nuestros pies una vez esté acabado, y queremos que sea una superficie blandita y cómoda. Rociaremos la tapa del cubo con el adhesivo de espray y lo presentaremos sobre la superficie de la espuma. Cuando esté más o menos asentado, con el cuchillo de trinchar, recortaremos alrededor de la superficie redonda que forma la tapa sobre la espuma.

6.- A continuación, pondremos la tapa al cubo y la espuma gruesa encima. Si lo hemos hecho de manera correcta, nos sobrará un poco de espuma fina (con la que hemos envuelto el cubo) por arriba, así que podremos nivelar todo y recortar el sobrante con el cuchillo de trinchar de nuevo.

7.- Con el Dacron (un tipo de plástico muy usado para embalar en cajas, también conocido como Tereftalato de polietileno) envolveremos el cubo y le aplicaremos el pegamento como hemos indicado antes. Cortaremos el sobrante, para que el Dacron quede ajustado a las medidas del cubo, incluido el suelo del mismo.

8.- Mediremos la tela con la que queremos decorar nuestro reposapiés con las referencias que tenemos de nuestro cubo, cuidando, si se trata de un estampado o un patrón de formas, que lo cortemos recto, para lo que necesitaremos la escuadra. Dejemos siempre un sobrante a la hora de cortar, para poder echar mano si nos falta tela por el aumento de la espuma, al presentarlo sobre el cubo, ya que siempre podemos cortarlo una vez lo tengamos ajustado.

9.- Con las medidas que tenemos, cosemos las telas de tal manera que quede un cilindro hueco al que tapamos uno de los dos extremos con la una tapa de tela, dejando algo así como la forma de un gorro para nuestro reposapiés.

10.- Comprobaremos que nuestro cubo entra en el forro que le hemos hecho, y que no quedan arrugas por ninguna de las superficies. Una vez hayamos verificado que nuestro forro le sienta como anillo al dedo, podremos proceder a grapar la tela y a cortar el sobrante. Podemos, además, añadirle una pequeña tela para la parte de abajo, que habrá quedado descubierta y pegarla con adhesivo.

Con estos pasos tan sencillos sobre cómo hacer un reposapiés con un cubo de pintura, obtendremos una manualidad que mostrar con orgullo y sobre la que descansar nuestros pies. Así, daremos un toque personal a nuestro hogar y podremos presumir de tener un salón único. Para todo lo demás, contar con un Seguro de Hogar MAPFRE nos invitará a disfrutar de nuestras manualidades sin temer ningún imprevisto que nos chafe nuestros momentos de bricolaje.



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