Cómo cultivar jengibre

Publicado por canalHOGAR, 17 Ago 2016

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Cómo cultivar jengibre

Más allá de las famosas y típicas galletas de jengibre, esta planta tiene muchas posibilidades culinarias, también en bebidas y batidos. Si su característico aroma y sabor te gustan, ¿por qué no cultivar tu propia planta de jengibre?

Lo que se conoce como jengibre es en realidad el rizoma horizontal que esta planta tiene como tallo, plantar tu propio ejemplar de quion o Kion -como también se conoce a esta especie- es sencillo y te permitirá contar con tu propio proveedor de jengibre ecológico.

Ten en cuenta que existe una variedad de jengibre netamente ornamental que aunque te ofrecerá exóticas y coloridas flores, no puede comerse. Elige el tipo de jengibre adecuado, si quieres que sea para uso culinario, tendrás que ceñirte a las especies comestibles.

Para plantar este tipo de especie natural, sólo vas a necesitar una raíz de jengibre, una maceta no demasiado grande y preferiblemente con una boca ancha altura inferior a 30 centímetros y de plástico mejor que de barro, tierra adecuada y de calidad y el espacio idóneo para que el jengibre se desarrolle en plenitud y con calidad.

1. Elige el momento oportuno para el cultivo

Puedes intentar reproducir jengibre en cualquier época del año, pero si quieres que las condiciones meteorológicas estén de tu parte, lo mejor es hacerlo a principio de primavera, cuando la época de heladas haya pasado, ya que una noche fría podría arruinar tu cultivo. Si no puedes esperar, pon el jengibre a cubierto, en interior para intentar evitar la influencia del frio sobre la planta.

2. Un espacio adecuado en tu jardín

Aunque el jengibre no es una planta delicada, sí que exige unas buenas condiciones favorables a su naturaleza para poder crecer y desarrollarse en plenitud. Evita los lugares muy soleados y de luz directa para tu jengibre, crecerá mejor y con más facilidad en espacios sombríos, aunque tolera un poco de sol de la mañana, suave y ligero, siempre por poco tiempo, unas horas. Protege también tu jengibre del frio, viento y de la humedad, así como de otras raíces grandes y contundentes que le robarán los nutrientes que necesita. Si vas a plantarla en jardín, mejor a cierta distancia de otras plantas.

3. Buenos ejemplares para el cultivo

Elegir una buen ejemplar de rizoma de jengibre, te ayudará a tener éxito en su cultivo. Puedes utilizar un tallo de los que compras para consumo, pero procura que sea ecológico y no tratado, ya que a veces el jengibre se trata con inhibidores del crecimiento, lo que hace que estos ejemplares no sean adecuados para su cultivo. Revisa que el rizoma presente brotes verdes, pero muy poco desarrollados, apenas perceptibles, elige ejemplares carnosos y lisos, que no estén arrugados. Si acudes a un vivero, consulta a los profesionales y sigue sus consejos para la elección de rizomas para su plantación.

4. Preparación del rizoma

No todos los expertos recomiendan dejar el jengibre una noche en remojo en agua tibia antes de su plantación, pero muchos son los que aseguran que favorece su crecimiento posterior. En cualquier caso, si has pensado cultivar varios ejemplares con una sola raíz tendrás que cortarla. En principio, de cada prolongación del tallo principal que termine en brote -ojos- podría salir una planta nueva, pero es mejor para tener éxito incluir más de un brote en cada nuevo jengibre que plantes. Si has hecho trozos para diferentes plantas, antes de enterrar, deja los trozos en un lugar seco un par de días, luego procede a su plantación.

5. La tierra ideal para plantar

Como es de esperar, el jengibre prefiere tierra de calidad y que le ofrezca buen drenaje, compra un compost adecuado para mezclar con tu tierra del jardín o, si lo vas a cultivar en maceta, elige tierra fértil y adecuada para macetas. Introduce el jengibre en la maceta o en el suelo, no más de 10 centímetros, con los brotes hacia arriba, completa con tierra unos tres centímetros y cuida tu nuevo jengibre. Durante su germinación, mantén la tierra siempre húmeda y propicia que la temperatura ambiente sea de unos 22 grados.

Ya sabes cómo plantar jengibre, ahora sólo te queda indagar en los sitios de cocina en busca de esas recetas con jengibre que te convertirán en el cocinero más original y natural. El sabor del jengibre y su aroma es especialmente empleado en la cocina asiática. Seguro que si viajas por esas zonas del planeta, volverás con un montón de ideas para disfrutar de tu jengibre, pero antes de partir, suscribe el Seguro de Viaje MAPFRE adecuado a tus necesidades para que ningún imprevisto frene tu tiempo de ocio, aventura y relax.



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