Cleome hassleriana, una preciosa planta anual

Publicado por Patricia Arroyo, 31 Oct 2014

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Descubre la belleza de la Cleome hassleriana

Hoy vamos a hablaros de la Cleome hassleriana, una preciosa planta anual. Os contamos sus características y los cuidados que necesitan. 

LO QUE DEBES SABER...
  • Color: la Cleome hassleriana puede ser de color malva, roja, rosa y blanca.
  • Riego: debemos regarla cuando notemos que la tierra comienza a secarse.
  • Terreno: fértil, suelto, un poco arenoso y bien drenado.

La Cleome hassleriana es una planta herbácea cuyo origen es América del Sur y pertenece a la familia Capparaceae dentro de las denominadas plantas anuales. ¡Descubramos más sobre esta planta!

 

Características de la Cleome hassleriana

Entre las características de la Cleome hassleriana, podemos decir que posee unos tallos rígidos, delgados y con espina en la parte del peciolo.  Además, cuenta con pétalos grandes en forma de cuchara y estambres largos.

La Cleome hassleriana tiene un crecimiento erguido y dependiendo de la variedad y su cultivo, puede llegar a alcanzar el metro de altura. Una de sus principales características es que en las zonas más frías se comporta como una planta anual.

En cuanto a su gama de color, podemos encontrar una Cleome hassleriana blanca, roja, rosa e incluso hasta malva.

Es una planta con frutos en forma de vainas y muchas semillas. Por último, contaros que su periodo de floración comienza a mediados de la primavera y termina a finales del verano.

 

Cuidados de la Cleome hassleriana

Si queréis disfrutar de esta planta anual, es necesario saber los cuidados básicos que necesita.

Por ejemplo, aunque es una planta que resiste en las zonas de sombra, también se recomienda que la situemos en pleno sol algunas horas del día. Durante las épocas más calurosas, será mejor ponerla a primera hora de la mañana o a última de la tarde, pues en esas horas es cuando menos aprieta el sol y tampoco es bueno que la sofoquemos de calor.

Para su buen desarrollo, es necesario cultivarla en un terreno fértil, suelto, un poco arenoso y sobre todo bien drenado. Es cierto que necesita de humedad, pero a la hora de su riego debemos evitar su encharcamiento, ya que la dañaríamos. Por esta razón, solo la regaremos cuando notemos que la tierra comienza a secarse.

También conviene abonar con regularidad y podar las flores que estén marchitas para que puedan florecer otras nuevas.

En cuanto a las plagas y enfermedades, no suele sufrir ninguna, aunque en caso de verse afectada, sería por una plaga de pulgones.



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