Cuidar un granado

Publicado por Vanesa Sánchez, 20 Dic 2013

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Árbol granado

Si tienes un granado plantado en tu precioso jardín, no debes tener grandes problemas a la hora de cuidarlo. El granado es un árbol que no necesita demasiados cuidados y normalmente crece en zonas donde no hace mucho frío.

LO QUE DEBES SABER...
  • El granado: es un árbol tropical que no requiere de excesivos cuidados y ofrece un fruto muy apreciado.
  • Cómo cuidarlo: necesita suelos que retengan la humedad y una exposición directa al sol.
  • Otras necesidades del granado: la poda se debe hacer en primavera o en verano después de la floración.

Es un pequeño árbol de hoja caduca de color verde que suele crecer hasta 6 metros de altura. El granado es muy apreciado por sus frutos, las granadas, que cuentan con unas bolitas de color rojo de sabor agridulce en su interior. Estas bolitas son las semillas. Para recolectar las granadas esperaremos hasta que estén maduras, ya que tienden a abrirse antes de caerse del granado.

 

El granado

Por lo general, a la hora de cuidar un granado no se requiere mucha atención. Al ser un árbol tropical no resiste al frío extremo o muy bajas temperaturas, pero sí suele resistir heladas suaves, aunque después puede tener daños significativos. Lo ideal es colocar el granado en la zona del jardín donde más le da la luz directa del sol y así estará perfecto en todo momento.

Recuerda que el granado es mejor que esté al calor y al sol durante el máximo tiempo posible, ya que entonces tendremos garantizados más frutos y de mayor tamaño. Si por el contrario lo situamos en una zona donde le dé durante más tiempo la sombra, entonces sus frutos serán pequeños.

El granado es un árbol que resiste el calor y la sequía, pudiéndolo regar cada 10 o 15 días en verano y sin apenas riego en invierno.

 

Cómo cuidar un granado

Ya hemos visto dónde se puede colocar el granado para que esté sano y ofrezca buenos frutos. Ahora nos centraremos en el terreno donde lo debemos ubicar. Este árbol prefiere suelos que puedan retener la humedad y que estén bien aireados.

La poda se debe realizar en la primavera aunque también se puede hacer en verano, justo después de la floración.

Recién plantado hay que regarlo y, después, dejar que se seque antes de volverlo a regar. El riego lo haremos en profundidad para que llegue a las raíces



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