Falso plumbago, una planta de crecimiento rápido

Publicado por Vanesa Sánchez, 17 Oct 2013

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Falso plumbago

La planta falso plumbago es una excelente tapizante y poco delicada en su cuidado. Sus flores azules resultan muy atractivas en cualquier jardín y es una planta muy adecuada para cubrir muros.

LO QUE DEBES SABER...
  • Planta falso plumbago: es una rastrera pequeña con hermosas florecillas azules y tubulares.
  • Nombres comunes: Valoradia plumbaginoides y plumbago larpentae.
  • Cuidados: necesita sol y riego regular pero no en exceso, además de abono o fertilizante de liberación lenta en el momento de la plantación.

 

Su nombre científico es Ceratostigma plumbaginoides y el común falso plumbago. Podemos encontrar esta planta también con los nombres de Valoradia plumbaginoides y plumbago larpentae. Pertenece a la familia Plumbaginaceae y su origen se sitúa en China, introduciéndose en el continente europeo en la segunda mitad del siglo XIX.

 

Características del falso plumbago

El falso plumbago es una planta pequeña que no suele pasar de los 15 cm de altura. Es herbácea y rastrera. Sus hojas son caducas, que se convierten en pequeños toques de color bronce en nuestro jardín en la época otoñal.

Las flores son también pequeñas y están compuestas de cinco pétalos en tonos azulados y con forma tubular. Aparecen de forma continuada desde el verano hasta el otoño.

No es una planta exigente en cuanto al tipo de suelo, incluso los áridos y secos también le van bien. Lo importante es que siempre estén bien drenados y evitar el temido encharcamiento, que es lo que más daña a esta planta.

Otros cuidados importantes

El falso plumbago es una planta que disfruta del sol. De hecho, su ubicación ideal es a pleno sol. A pesar de ello, en invierno resiste bien las heladas.

El riego ha de ser regular pero nunca en exceso y la poda conviene hacerla una vez al año a ras de suelo. Es muy importante llevar a cabo esta última tarea con sumo cuidado para controlar el crecimiento de la planta, que sin el control adecuado puede convertirse en una especie muy invasiva.

El abono orgánico o fertilizante de liberación lenta se debe echar en los falsos plumbagos recién plantados. La multiplicación se hace por esquejes durante la primavera o por división al final del invierno.

El falso plumbago no es proclive a enfermedades ni plagas, aunque, en climas muy secos, las garrapatas y el óxido pueden ser sus enemigos. En estos casos es conveniente hacer una cura de forma específica y no con tratamientos de amplio espectro.



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