Brodiaea, una pequeña planta bulbosa

Publicado por Cristina Yáñez, 27 Jun 2013

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Plantas de la especie Brodiaea

Hoy vamos a hablaros de una especie de planta muy común en América del Norte y que se caracteriza por poseer una especie de bulbos en forma de racimos, se trata de la brodiaea. Es probable que por este nombre no os suene mucho, pero en cuanto descubráis sus características seguro que la reconocéis al instante. Por ello vamos a ver cuáles son los cuidados y las partes de esta especie de planta bulbosa.

LO QUE DEBES SABER...
  • Plantación: al tratarse de una especie bulbosa, debemos seguir las recomendaciones generales para cultivar este tipo de plantas.
  • Decoración: sus flores se emplean para crear cenefas decorativas o de forma individual para dar un toque diferente a las estancias.
  • Hierba: el aspecto que presenta esta especie es muy similar al de la hierba y debe ser cultivada entre follaje.

 

Dentro de las plantas del género brodiaea podemos encontrar 16 tipos de especies diferentes, que se reparten a lo largo de la zona oeste de Norteamérica.

 

Características de la planta 

Una de las peculiaridades más características de estas plantas es sin duda que crecen a partir de bulbos que van plantados en la tierra. A diferencia de las plantas que surgen a partir de las semillas, las brodiaea nacen en el bulbo y comienzan a ascender en forma de hierba hacia la superficie, recogiendo los nutrientes y el aporte necesario para su correcta formación, del núcleo del bulbo.

En cuanto a su aspecto, como hemos mencionado antes existen 16 tipos diferentes, pero todos tienen en común que son una especie de hierba que culmina con unas flores, que en la mayoría de los casos presentan tonos morados o violetas. En cuanto al fruto, se trata de una cápsula loculicida que contiene las negras semillas en su interior. 

Usos y cuidados 

Un dato curioso acerca del uso de las brodiaea, es que se empleaban como alimento entre algunas de las tribus que poblaban la zona de la actual California. Extraían los bulbos de la planta y los cocinaban en una especie de hornos de tierra hasta que alcanzaban el punto exacto de cocción.

Aunque se trate de una planta que suele crecer entre follaje y hierbas, podemos cultivarla nosotros mismos y tenerla en el jardín. Lo más recomendado es colocarla entre plantas herbáceas perennes para asegurarnos de que se asemeja lo más posible a su estado salvaje. El mantenimiento que necesita es muy bajo y prefiere suelos bien drenados a los que les llegue de forma directa la luz del sol.



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