El bello albaricoquero japonés

Publicado por Vanesa Sánchez, 29 May 2013

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Albaricoquero japonés

Utilizado por su valor ornamental desde hace más de 1.000 años, el albaricoquero japonés es un pequeño árbol ideal para adornar nuestro hogar. 

LO QUE DEBES SABER...
  • El albaricoquero japonés: es un bello bonsái de origen japonés que se cultiva desde la antigüedad.
  • Características: árbol de hoja caduca con flores en color rosa o blanco con un ligero perfume.
  • Cuidados: riego moderado, exposición al sol y abono orgánico abundante en la floración.

 

El nombre latino de este bonsái es prunus mume y el común albaricoquero japonés o ciruelo chino. De la familia de las rosáceas y con más de 200 especies, tiene multitud de variedades y de formas de cultivo, y es en las zonas templadas del hemisferio norte donde mejor crece.

 

Las características del albaricoquero japonés

El albaricoquero japonés es un árbol de hoja caduca, su tronco es gris con ramas de color verde. Como es un cerezo, florece antes de la aparición de sus hojas, las flores son de color blanco o rosa y con un ligero perfume.

Este árbol tolera muy bien el sol y después del trasplante es conveniente colocarlo en un lugar con mucha luz pero sin sol directo. En cuanto al riego ha de ser el justo, no soporta bien el exceso de agua que puede llevar al árbol a pudrirse. El abono deberá ser mejor orgánico y ha de ser frecuente en épocas de crecimiento.

La reproducción se puede hacer mediante semillas desde mediados del otoño hasta finales del invierno o por esquejes de tallo joven en otoño y de tallo adulto al final de la misma estación.

El trasplante se lleva a cabo cada uno o dos años, inmediatamente después de la floración, quitando las raíces que no estén en buen estado. Un sustrato idóneo es 20% de arena de grano grueso y el resto mantillo.

Si hablamos de plagas y enfermedades, hay que ser precavido con la cochinilla, la gomosis y el pulgón.

La importancia de la poda

En cuanto a la poda, es importante tener en cuenta que si queremos darle forma al bonsái, en los cinco primeros años hay que olvidar la floración y centrarse en el modelado. Los brotes nuevos se podan antes de que endurezcan, en la época vegetativa. Conviene despuntar las ramas en verano, pero teniendo cuidado de dejar dos o tres yemas que controlen la fuerza del árbol.

El alambrado es conveniente utilizarlo lo menos posible, ya que es una técnica bastante agresiva con el albaricoquero japonés, en cualquier caso y si fuera necesario, se hace entre la primavera y el otoño.



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