Ardisia, una planta con frutos muy vistosos

Publicado por Cristina Yañez, 22 Ene 2013

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El arbusto de los frutos rojos; la Ardisia

Esta planta de la familia de las myrsinaceae posee una gran belleza gracias al toque de color que aportan sus frutos y el contraste que crean con el verde de las hojas, por lo que si tenemos pensado adquirir una planta que aporte un punto de color y elegancia a nuestra decoración estamos ante una muy buena opción.

LO QUE DEBES SABER...
  • Frutos: posee unas bayas rojas que hacen especial a esta planta.
  • Ardisia crenata: es la especie más común dentro de las casi 500 que existen.
  • Cuidados: hay que evitar la luz directa y basta con regarla dos veces a la semana en verano.

 

Dentro del género de la ardisia podemos encontrar entre 200 y 500 especies diferentes, siendo la ardisia crenata la más común y la que frecuentemente encontraremos en los hogares. 

 

Características de la Ardisia 

La ardisia es un arbusto de hoja perenne que posee un porte extendido con escasa producción de ramas. Las hojas son de color verde oscuro y con dientes redondeados, además de bastante duras sin por ello llegar a perder flexibilidad. 

La altura que puede alcanzar el arbusto oscila entre medio metro y uno, mientras que la copa puede llegar a los 45 centímetros de ancho. 

Pero el verdadero gran atractivo de esta planta son sus frutos. Racimos de bayas rojas que empiezan a aparecer entre el final del verano y el otoño y aguantan durante todo el invierno, por lo que son ideales para decorar nuestra casa por ejemplo en Navidad. 

Cuidados de la planta 

El cuidado de estas plantas se basa en un riego moderado durante las épocas de frío como el invierno, y con una frecuencia mayor, bastará con unas dos veces por semana, en verano. Es conveniente comprobar en invierno que se encuentra seco el sustrato antes de regarlas para evitar la putrefacción.

En cuanto a la luz, se recomienda que no incidan los rayos del sol directamente sobre la planta y que tampoco esté ubicada en un lugar con corrientes de aire.

El suelo sobre el que plantarla ha de poseer una gran cantidad de humus para que el drenaje se realice de una forma óptima y durante la floración es conveniente abonar la planta mensualmente con un fertilizante rico en potasio o azufre. 

Este tipo de planta se adapta bien tanto a interiores como exteriores por lo que podemos optar por tenerla dentro de casa o si poseemos un jardín, plantarla allí. Sea cual sea el lugar en el que la situemos, se convertirá en una de las plantas más bonitas de la casa.



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