Espino de fuego, un arbusto perenne para el jardín

Publicado por Vanesa Sánchez, 22 Nov 2012

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Espino de fuego

El espino de fuego es un arbusto con unas bayas muy características de color rojo o anaranjado que durante el invierno ofrecen una nota de color al jardín.

LO QUE DEBES SABER...
  • Espino de fuego: arbusto de hoja perenne de la familia de las Rosáceas.
  • Características: flores abundantes amarillas o blancas. Lo más destacado es que tiene unas bayas que aportan mucho colorido al invierno.
  • Cuidados: puede crecer en casi cualquier suelo bien drenado, hay que podarlo dos veces al año, mantener un riego moderado y utilizar un abono orgánico.

 

Cuando la mayoría de las plantas y arbustos se quedan sin color durante el invierno, hay otros que aportan un gran colorido y nos ayudan a dar calidez al frío. Uno de ellos es el espino de fuego.

 

Características del espino de fuego

Este arbusto, de hojas perennes, pertenece a la familia de las Rosáceas. Es un arbusto de porte medio pero puede llegar a alcanzar los 4 metros de altura, aunque la mayoría de los ejemplares existentes suelen medir unos 2 metros. La pyracantha coccínea, que es su nombre científico, cuenta con una corteza de color oscuro en tono pardo grisáceo y unas hojas lanceoladas de un tono verde oscuro.

El espino de fuego cuenta con una floración desde primavera hasta verano, con flores muy abundantes en colores blancas o amarillas. Sus flores son pequeñas y con cinco pétalos redondeados. Este arbusto es uno de los que más resiste a las diferentes temperaturas, puesto que crece en lugares donde el termómetro no sube demasiado y también lo hace en lugares con calor. Vamos, que es el arbusto ideal para colocar en tu jardín.

Cuidados y mantenimiento del espino de fuego

Además de ser uno de los más ideales por su robustez y colorido durante el invierno, el espino de fuego es un arbusto que no requiere demasiados cuidados. Lo único a lo que hay que prestar atención es a su excesivo crecimiento, ya que se puede desarrollar de manera incontrolada. Por tanto, es muy necesario realizarle una poda al menos dos veces al año y ser constante con ella, quitando las ramas muertas, rotas o secas.

Una de las ventajas del cultivo del espino de fuego es que puede vivir en casi cualquier tipo de suelo, siempre y cuando el esté bien drenado. En cuanto al riego, conviene realizarle riegos abundantes cuando la tierra se empiece a secar, pero sin encharcar el terreno. Igualmente es conveniente abonarlo con un abono orgánico en primavera y otoño.



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