Cómo afectan las fases lunares a las plantas

Publicado por canalHOGAR, 11 Ago 2016

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Cómo afectan las fases lunares a las plantas

Los conocimientos ancestrales sobre la naturaleza siguen estando vigentes y muy válidos, precisamente la influencia de las fases lunares sobre las plantas y, por lo tanto sobre los cultivos, tiene siglos de experiencia y observación, lo que confirma su importancia.

Puede que pienses que sólo el sol hace crecer las plantas, pero lo cierto es que está constatado de forma empírica que las fases lunares colaboran activamente en el crecimiento de plantas y cultivos, en general. Para contar con todos los factores de tu parte, no está de más que antes de tu próxima poda o jornada de plantación o siembra, consultes el calendario lunar y adecúes tus trabajos al ritmo de la luna.

Los agricultores llevan siglos mirando al cielo y a la tierra de forma constante y atenta. Esta observación no se detiene durante la noche y, aunque es más popular y habitual el sol y las lluvias como protagonistas de los trabajos del campo, la luna tiene también mucho que decir.

La fuerza de la gravedad es la explicación científica a esta influencia lunar que puede parecer algo esotérica, pero que no lo es tanto. Según la posición de la luna respecto al sol, ésta ejerce más o menos fuerza de gravedad sobre la tierra. Este fenómeno afecta directamente al agua que hay en la tierra y también, entre otras cosas, a la savia que corre por las ramas y tallos de las plantas y demás cultivo que les ayuda a crecer sanos y fuertes.

Para aprovechar esta fuerza de gravedad que de forma natural la luna ejerce sobre la tierra, hay que saber cuándo está en su plenitud de potencia.

1. Días con cambio de luna

Los días que se produce el cambio de luna (llena, nueva, cuarto creciente y cuarto menguante), son los menos propicios para cualquier tipo de trabajo especial en la huerta como siembra, recolección o poda. Es mejor esperar a otras jornadas.

2. Ciclo creciente

En las jornadas que van desde la luna nueva a la luna llena, es decir, las noches en que la luna va ganando cuerpo en la visión que de ella se tiene en la tierra, se denomina ciclo húmedo. La savia, y en general todos los líquidos, suben y fluyen con máxima facilidad y empuje, gracias a la fuerza de atracción que ejerce la luna sobre la tierra.

 

Durante estos días de crecimiento de la luna, la savia sube hacia las hojas. Lo más recomendable es plantar o trasplantar hortalizas de hoja como espinaca, lechuga, coles y acelga, y plantas de fruto, como los tomates. La savia impulsada por la gravedad de la luna colabora con su crecimiento y les da fuerza. Si tienes que hacer injertos, también esta fase lunar es la propicia para el éxito.

Con la luna llena, la savia alcanza su punto máximo de altura por lo que la concentración en las hojas es superior al del resto, a partir de este día, lo más recomendable es cosechar y recoger vegetales de hoja que estarán en su mejor momento de sabor y aportación de nutrientes. Durante este ciclo, la energía es la protagonista.

3. Ciclo menguante

Este periodo incluye todas las fases que la luna recorre desde que está completa -luna llena- hasta que llega casi a hacerse invisible, lunes nueva. Se conoce con el nombre de ciclo seco de la luna respecto al agua y la savia, ya que la fuerza de la luna es menor, lo que libera la humedad permitiendo que baje hasta el suelo, llegando a las raíces con máxima facilidad.

En las primeras jornadas de esta fase, desde la luna nueva hasta el cuarto creciente, se ha observado que la savia se concentra entre la base y raíz de la planta. Los tubérculos son los protagonistas de estos días, es el momento idóneo para cosecharlos; zanahoria y remolacha, por ejemplo, están más sabrosos, sanos y llenos de nutrientes.

Con esta excepción, las jornadas de ciclo menguante son poco activas en lo que a trabajo de las plantas se refiere, la germinación se hace más complicada, ya que la luna no colabora. Se recomienda usar estos días para limpiar de maleza los huertos y jardines, además de hacerse más fácilmente, será un trabajo más duradero en el tiempo. Podar las ramas o plantas que no queremos que vuelvan a crecer también es un trabajo que se recomienda hacer en este ciclo.

La influencia de las fases lunares sobre la tierra, especialmente sobre las plantas y cultivos, es innegable y está comprobada en este sentido, por lo que merece la pena contar con su ayuda y aportación para que los cuidados del campo sean más sencillos y exitosos sus resultados. Con la aportación lunar, puedes lograr productos más sanos y saludables, plenos en sus aportaciones naturales.

Y si quieres que tu vivienda se mantenga en las mismas perfectas condiciones que tus cultivos, no dudes en contratar un Seguro de Hogar MAPFRE. Tenemos la póliza que se adapta perfectamente a tus necesidades y estilo de vida.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios