Cambiar el agua de tu piscina por agua salada

Publicado por CanalHOGAR, 26 Jul 2015

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cambiar el agua de tu piscina por agua salada

Es una opción que tienes para disfrutar de tu baño durante el verano. Te vamos a hablar de las ventajas y desventajas de cambiar el agua de tu piscina por agua salada y cómo hacerlo. Después podrás elegir según te convenga.

La diferencia entre el agua salada y el agua dulce en una piscina está en que a la segunda hay que añadirle cloro y de la primera se aprovecha la sal para, mediante un proceso de electrólisis, generarlo. Más tarde ese cloro (hipoclorito) se descompone para transformarse nuevamente en sal.

Habrás deducido que una de las principales ventajas de cambiar el agua de tu piscina por agua salada está en que el mantenimiento es menor. El nivel de cloro es estable y su generación automática, por tanto no necesitas añadir elementos químicos ni estar pendiente del mantenimiento. También es buena el agua salada para evitar accidentes. En el caso del agua dulce hay que esperar varias horas desde que se añaden los aditivos químicos hasta que se puede usar. Un descuido puede provocar que alguien entre en la piscina en un momento poco adecuado.

Pese a lo que puedas pensar en un principio el agua salada de una piscina no es exactamente como la del mar. La concentración de sal es mucho menor, así que no resulta incómoda ni irrita los ojos de los bañistas.

Entre los inconvenientes puede estar el coste de la instalación, que es más elevado que el de las piscinas de agua dulce. Deberás hacer números, porque es cierto que por otro lado te ahorras el coste del mantenimiento y los productos químicos. Quizá el uso del agua salada esté más indicado en piscinas grandes, de hoteles por ejemplo, o de comunidades con muchos propietarios.

Para poder poner agua salada a tu piscina debes incorporar un generador de cloro al sistema de la misma. Este generador funciona con sal, que es la que produce el cloro y sustituye los aditivos químicos. Cuando compres el generador deberás saber cuál es la capacidad de tu piscina, porque dependiendo de ese valor necesitarás uno u otro.

El verano ha llegado y te toca poner la piscina a punto. Eso tiene un coste, ahora ya sabes como ahorrar algo al cambiar el agua por agua salada. Pero en lo que no debes escatimar es en seguridad. Tus seres queridos pueden estar protegidos con el seguro de hogar de MAPFRE y sus coberturas de asistencia familiar. También los más pequeños pueden provocar algún estropicio en casa al salir mojados de la piscina. Para todo eso está tu póliza, para reparar los daños. Infórmate.



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