El hidrocultivo, ¿qué es?

Publicado por Cristina Yañez, 22 Ene 2013

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La técnica del hidrocultivo

La técnica del hidrocultivo consiste en plantar y hacer que crezcan nuestras flores y plantas sin necesidad de tierra, basándonos únicamente en el agua. Aunque parezca increíble es posible y os vamos a enseñar en qué consiste exactamente.

LO QUE DEBES SABER...
  • Agua: únicamente hará falta este elemento, sin necesidad de tierra. Mejor la de lluvia o con un pH entre 6.5 y 8.5.
  • Dedicación: requiere más que un cultivo normal, pues hay que vigilar la luz, la oxigenación y los nutrientes.
  • Maceta: el recipiente siempre debe ser impermeable y opaco.

 

Aunque se ha intentado a lo largo de toda la historia, fue en la década de los 70 cuando se empezó a realizar con verdadero éxito, por lo que podemos hablar de una técnica relativamente nueva

 

Una técnica basada en el agua 

Lo más importante a la hora de realizar un hidrocultivo es el agua, por lo que evitaremos el tener que llenar una maceta de tierra que en muchos casos dejan la casa perdida y además podremos cultivar todo tipo de plantas aunque no tengamos espacio para crear una pequeña parcela a modo de huerto o porción de tierra.

Las ventajas que posee este método son que podemos controlar los nutrientes que llegan a la planta así como los niveles de pH y hacer que el mantenimiento sea más limpio.

Hay que tener en cuenta que para empezar la aventura del hidrocultivo es conveniente tener unos conocimientos previos en jardinería, pues hay que controlar una serie de parámetros y tener artilugios de los que no se suelen disponer si somos jardineros novatos.

Tener un hidrocultivo

Si queremos tener nuestro hidrocultivo hay unas cuantas cosas que debemos tener en cuenta. El recipiente que vayamos a usar como macetero ha de ser impermeable y opaco, puesto que la luz no puede llegar a las raíces.

El agua recomendada es la de lluvia, aunque si no podemos conseguirla se puede utilizar también la del grifo siempre y cuando presente unos niveles adecuados para la planta que vayamos a cultivar.

Muy importante es controlar siempre el pH del agua, cuyos niveles han de estar entre 6.5 y 8.5.

En cuanto al aire, la mejor manera de controlarlo es colocando una bomba que oxigene el agua de las plantas, pues hay que evitar el polvo y los gases que puedan afectarlas.

Por último, es posible añadir un sustrato que proteja y ayude a las raíces así como oxigene el agua y retenga los nutrientes. Pueden servir la arena o la grava.



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