¿Tengo que pagar el IBI si tengo un solar?

Publicado por canalHOGAR, 25 Ene 2017

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Foto aérea de una localidad

Desconocer una norma no te exime de su cumplimiento. De allí que sea muy importante que puedas resolver todas tus dudas respecto al IBI que pagan los solares.

El impuesto sobre bienes inmuebles, más conocido por su acrónimo como IBI, es el tributo que anualmente pagan los propietarios de inmuebles únicamente por su posesión. Es de obligatorio cumplimiento, salvo algunas contadas excepciones. Es el caso de aquellas posesiones pertenecientes a la Iglesia y a la Cruz Roja, las sedes diplomáticas de otros países, los bienes de dominio y uso público, los inmuebles catalogados como Patrimonio Nacional o los dedicados a la defensa nacional.

Este tipo de impuesto es fijado por el municipio en el que se ubica. Para calcular el IBI se parte del valor catastral del inmueble y se multiplica por un coeficiente que se sitúa entre el 0,4% y el 1,3% dependiendo del ayuntamiento.

El valor catastral de un inmueble no tiene que coincidir con su valor real. Cada municipio calcula el valor catastral de un bien atendiendo a criterios como su localización, el valor de mercado, el coste de los materiales o su antigüedad. El resultado es una valoración que suele ser inferior al dinero que se sacaría por la venta del inmueble. Sin embargo, cada diez años la administración revisa los valores catastrales de cada inmueble realizando algunas variaciones que generalmente repercuten al alza y, por lo tanto, en un mayor impuesto. Para conocer el valor catastral de un inmueble, únicamente es preciso consultar el catastro o analizar el recibo en el que cada año se detalla el IBI a pagar.

El IBI es un impuesto que se abona para justificar los derechos sobre los bienes inmuebles de los que se es titular. Dichos derechos son, de acuerdo, con la información facilitada por la Comunidad de Madrid:

- De una concesión administrativa sobre los propios inmuebles o sobre los servicios públicos a que se hallen afectos.
- Del derecho de propiedad.
- De un derecho real de usufructo.
- De un derecho real de superficie.

Un solar es una porción de terreno delimitada sobre la que se pueden aplicar uno o varios de los derechos anteriores, por lo que sí debería pagar IBI. Sin embargo, para diferenciar un solar por construir, al que se le aplica menor carga impositiva, de un solar construido, se ha de prestar atención a qué es catalogado como construcción:

- Edificios unidos permanentemente al suelo.
- Las instalaciones comerciales, industriales, de deporte, ocio y pertenecientes al primer sector.
- Obras de mejora realizadas en explanadas y aquellas que se realicen para el uso de los espacios cubiertos.

No se considerarán construcciones afectadas al IBI los cobertizos de pequeño tamaño en explotaciones del sector primario debido a su carácter temporal. Pueden ser un ejemplo los pequeñas casetas para dejar las herramientas de trabajo o un lugar temporal donde guardar el ganado.

A la hora de calcular el IBI es muy importante la calificación que se haga del inmueble, siendo la más destacable la diferenciación entre aquellos que son urbanos y los rústicos. La diferencia entre ellos es la naturaleza del suelo.

Se considera suelo urbano, y por lo tanto se cargan más impuestos, a aquellos inmuebles que cumplan las siguientes características:

- Inmuebles que tienen servicios y dotaciones básicas como electricidad y agua, y limitan con una vía pavimentada.
- Solares en los que hay un edificio consolidado construido.
- Espacios en los que se ha realizado un planteamiento de conformidad, es decir, que el suelo ha sido desarrollado siguiendo unas especificaciones establecidas. Tras varios problemas con este punto en concreto, actualmente se determina que para que un terreno que no cumpla las dos pautas anteriores sea considerado urbano, ha de estar documentado con planos su desarrollo y ejecución, tratándose por lo tanto de suelo urbanizable ordenado.

Si un inmueble no cumple los puntos anteriores, se trata de un inmueble rústico o en todo caso de carácter especial. Un bien inmueble de carácter especial es aquel destinado a la producción de energía, los embalses, aeropuertos, puertos y todo tipo de carreteras. Esto es clave para ver reducido el impuesto a pagar a la administración.

Como se ha indicado, si un suelo urbanizable no tiene un plan de desarrollo, debe de ser considerado como rústico, de acuerdo con la sentencia del Tribunal Supremo de 30 de mayo de 2014, y confirmada la reciente Ley 13/2015. Esta medida ha provocado que muchos terrenos, que durante años fueron calificados como urbanos, se estén reclasificando actualmente como rústicos a efectos catastrales.

Esta noticia ha repercutido intensamente en varios propietarios, a los cuales ha permitido ahorrar una considerable cantidad al ver como su solar tributaba con un porcentaje de IBI inferior. De igual modo, también ha supuesto una rebaja en la plusvalía municipal.

El abuso de este tipo de impuesto por parte de los municipios para aumentar su recaudación, ha hecho que el IBI no sea un impuesto muy popular entre la población. La técnica que más se ha usado para incrementarlo es aumentar el valor catastral de las viviendas y reducir bonificaciones. Especialmente reseñable es la subida general de tipos, aprobada de manera provisional por el Estado desde 2012 a 2015, donde se tomaron medidas para minimizar posibles recortes. El resultado es un incremento superior al 40% en los últimos años.

Afortunadamente, se contemplan algunas bonificaciones a la hora de pagar este impuesto dependiendo de varios factores.

- Las Viviendas de Protección Oficiales tienen una reducción del 50% durante los tres primeros años.
- Aquellos bienes rústicos de las cooperativas agrarias se benefician de una reducción del 95%.
- Inmuebles que constituyen el objeto de la actividad de compañías de urbanización y construcción.
- La gran mayoría de ayuntamientos permite un ahorro del 2% al 5% si se domicilia la nómina.
- Al ser un impuesto eminentemente municipal, hay ayuntamientos que aplican bonificaciones puntuales a algunos colectivos específicos, como es el caso de Madrid, donde se establecen rebajas a las familias numerosas.

Sin embargo, también hay un gravamen especial para aquellas viviendas no habitadas, cuyo IBI puede ser incluso un 50% más elevado.

Se puede concluir por lo tanto que un solar, al ser un terreno delimitado y sobre el que se pueden aplicar unos determinados derechos, se trata de un bien inmueble y que por lo tanto está sujeto al IBI. Sin embargo, si no dispone de ningún edificio y no hay un plan de desarrollo, su clasificación se hará como suelo rural en lugar de urbano y la tasa de impuestos que deberán pagarse será notablemente menor. Como estas propiedades no están exentas de incidencias, si tienes un solar que funciona como vivienda, puedes protegerla con uno de los Seguros de Hogar MAPFRE.

 



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