Convertir tu casa del pueblo en una casa rural

Publicado por CanalHOGAR, 23 Jun 2015

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Convertir tu casa del pueblo en una casa rural


Si tienes una vivienda en el pueblo en el que naciste o del que es alguno de tus familiares y no la usas puedes plantearte el convertir tu casa en una casa rural. Para ello es necesario que estés atento a los requisitos mínimos antes de ponerte manos a la obra.

 

En primer lugar debes saber que la legislación varía según la comunidad autónoma en la que se encuentre la casa. Por eso es importante que consultes las particularidades de tu región. Aún así, para que te hagas una idea unos puntos considerados imprescindibles y que cita el Instituto de Desarrollo Comunitario:



•    Agua potable, electricidad y calefacción en las habitaciones, el baño y el comedor para huéspedes.
•    Un cuarto de baño, generalmente, para cada seis huéspedes.
•    Botiquín de primeros auxilios y extintor
•    Extensión mínima de 12 metros cuadrados para habitaciones dobles y 9 para las individuales
•    Ventilación exterior en las habitaciones
•    El mobiliario básico de cada habitación será: cama, mesilla de noche, silla y armario.
•    El municipio en el que está la casa deberá tener menos de 1.500 habitantes. En caso contrario la casa deberá estar retirada en una zona aislada.



Para convertir tu casa del pueblo en una casa rural deberás atender a las particularidades de la legislación regional. Algunas comunidades piden que el propietario esté empadronado en el pueblo o que se resida en él, también se puede exigir servicio de desayuno o limpieza.

Además, deberás fijarte en las medidas que se piden para las camas y el límite de camas supletorias que podrás colocar. También es importante que cumplas los requisitos exactos en cuanto al libro de registro de entradas y salidas de huéspedes y los justificantes de pago.

 


Pero la burocracia no termina ahí: también deberás hacer papeleos ante el ayuntamiento. En caso de reforma necesitarás un permiso del consistorio y en caso de reformas profundas un visado del Colegio de Arquitectos. La licencia de apertura de estos establecimientos también depende del ayuntamiento. Hacienda también otorga la categoría de alojamiento rural después de cumplir una serie de requisitos. Por último debes saber que una sociedad es la que debe explotar el alojamiento turístico o los propietarios dados de alta como autónomos en la Seguridad Social.

Una vez pasada la fase burocrática te tienes que poner manos a la obra. Pero no hay que hacerlo a lo loco. Debes realizar un plan de negocio, pensar cómo vas a promocionar tu casa rural y cómo vas ha hacer que la gente vaya. La estrategia en Internet: web o blog propios, redes sociales, etc, es fundamental para darte a conocer. Intenta aportar algo que te diferencie: por ejemplo una oferta complementaria de actividades, deporte de aventuras, senderismo, etc. La oferta cada vez es mayor y por tanto la competencia muy dura.

En definitiva convertir tu casa del pueblo en una casa rural no es fácil, debes pelear duro, pero es una opción que tienes ahí y con la que puedes abrir una vía de negocio muy interesante. Si te decides a ello debes saber que para su funcionamiento necesitarás un Seguro de Responsabilidad Civil como el de MAPFRE que responda entre otras cosas ante los daños que puedan causar los clientes.



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