///¿Qué debo usar para limpiar mi casa? ¿Lejía o amoniaco?

¿Qué debo usar para limpiar mi casa? ¿Lejía o amoniaco?

4 minutos | El uso de lejía o amoniaco en el hogar es muy frecuente. Queremos mostrarte en qué casos debes usar cada uno de ellos y qué precauciones debes seguir a la hora de manejarlos.

En el mercado existen multitud de productos dedicados a la limpieza. Estos están pensados para eliminar las manchas y cuidar las superficies a la vez que eliminan las bacterias o gérmenes que puedan adherirse a ellas en el día a día. Existen productos universales como el amoniaco o la lejía que ayudan a mantener la casa limpia y libre de agentes externos que puedan ser nocivos para la salud.

Lejía o amoniaco ¿Cuál utilizo?

En muchas ocasiones, surgen dudas sobre cuándo usar uno u otro, ya que se utilizan indistintamente, pero las particularidades de cada uno hacen que sean mucho más eficaces para según qué tareas de limpieza. A continuación, te mostramos cuáles son los principales usos de cada uno de ellos.

Usos del amoníaco

El amoníaco se emplea con frecuencia para tareas de limpieza en el hogar. Su principal característica es que es un desengrasante muy eficaz. Además, también es desinfectante.

Debido a estas particularidades, el amoníaco podrá usarse para limpiar aquellas superficies en las que haya manchas. Este producto no elimina todas las bacterias, por lo que será mejor usarlo en aquellas superficies en las que no exista demasiado contacto con las manos.

Por otro lado, el amoníaco aporta brillo a superficies cromadas por lo que no dudes en usarlo para limpiar ventanas de aluminio y otros elementos metálicos de tu hogar. Podrás usarlo también en acabados plásticos, pero nunca sobre madera ya que se puede estropear. Puedes emplearlo para limpiar las lámparas, la televisión o los cristales de tus ventanas.

El amoníaco tiene un olor muy fuerte que puede causar daños en las vías respiratorias. Para evitar problemas de este tipo, ponlo siempre diluido y en zonas bien ventiladas.

Usos de la lejía

La lejía es uno de los productos de limpieza más utilizado en todos los ámbitos. Tiene un gran poder desinfectante y por ello, será ideal para limpiar aquellos lugares en los que estemos habitualmente y sobre los que depositemos nuestras manos.

Las bacterias y gérmenes pueden permanecer durante horas en las superficies y al pasar la piel por ellas pueden provocar que estos microorganismos se impregnen y produzcan enfermedades.

Además, la lejía es corrosiva, por lo que habrá que tener especial cuidado con las superficies en las que se aplique. Ante esto, siempre puedes contar con tu seguro de hogar MAPFRE para posibles desperfectos que se puedan producir.

Será ideal para la limpieza de la cocina, ya que en ella se manipulan alimentos que luego se consumen y que pueden provocar contaminaciones cruzadas.

No solo podrás usarlo en las encimeras o las superficies de corte, podrás hacerlo en todos aquellos elementos que manipules habitualmente, como los tiradores de los armarios, pomos de puertas, electrodomésticos…etc. También serán ideales para la limpieza del baño, sobre todo, de las griferías y los sanitarios, y para la eliminación del moho. De esta forma, te asegurarás de eliminar todas las bacterias que pueden causarte problemas.

Además de su poder como desinfectante, la lejía también es ideal cuando se quieren eliminar manchas en la ropa. Tiene gran poder abrasivo por lo que es mejor usarla diluida y sobre tejidos de color blanco. En estos casos, también puede usarse junto al detergente para aumentar así su eficacia.

Por último, y como hemos mencionado anteriormente, debes tener en cuenta que su uso recurrente puede dañar las superficies si no se emplea correctamente. Es decir, la lejía elimina todas las bacterias y gérmenes de las superficies sobre las que se utiliza, pero también es muy abrasiva y puede provocar daños en los lugares en los que se aplica.

Para evitar problemas, la mejor opción es que siempre la uses diluida. El poder de desinfección no se verá reducido, pero sí lo hará el daño.

Precauciones de uso

Productos de limpieza en un balde junto a un estropajo y unos guantes.

Fuente: http://bit.ly/38QSD5h

Ambos productos son dañinos tanto para las superficies como para las vías respiratorias, por lo que su uso sin las debidas precauciones puede provocar problemas graves que van desde la irritación de las mucosas a las intoxicaciones por la inhalación de los gases que producen. Para evitar cualquier problema con ellos recuerda:

No los mezcles nunca

Esta es la recomendación más importante que debes seguir a la hora de utilizar estos dos productos de limpieza. En ningún caso pueden mezclarse ya que su unión provoca una reacción química en la que se produce una sustancia llamada cloramina. Esta es tremendamente tóxica y en grandes dosis puede resultar letal para quien la respira.

Al inhalarse entra en contacto con el agua de las mucosas y tejidos aumentando su poder corrosivo en órganos como los pulmones o los ojos.

Usar siempre en zonas ventiladas

Tanto el amoníaco como la lejía son productos muy volátiles. Esto quiere decir que pueden pasar rápidamente de estado líquido a gaseoso e impregnarse en el aire que respiramos. Por ello, siempre deben usarse en lugares abiertos o en los que circule el aire.

Si los vas a utilizar, procura hacerlo cuando haya menos afluencia de personas en la estancia para que el vapor se pueda eliminar y evitar daños en las personas que acuden al lugar.

Usar diluidos

Son altamente corrosivos, por lo que la mejor opción es que los diluyas en agua antes de usarlos. Esto ayudará a que las superficies sobre las que los usas no se vean dañadas, pero sí queden desinfectadas y las manchas de grasa eliminadas.

Como ves, ambos productos pueden usarse en la limpieza del hogar, pero siempre atendiendo a sus usos y manipulándolos con mucho cuidado para evitar daños en el hogar o en la propia salud.

2020-05-11T11:54:54+00:0023 abril, 2020|

Comentarios (4)

  1. Mar Huertas Duran mayo 14, 2020 en 12:14 pm - Responder

    Hola, que proporción tengo que usar para que no sea tóxica?. Gracias. Un saludo

    • canalHOGAR mayo 18, 2020 en 7:57 am - Responder

      Hola Mar, la lejía para limpieza y desinfección de superficies se usa en una proporción de 1:50 sin detergente, pero te aconsejamos leer siempre la etiqueta del fabricante en la que te explicarán detalladamente la proporción para su uso. Un saludo.

  2. Cleofé Macián Spínola mayo 12, 2020 en 12:57 pm - Responder

    Cuanta cantidad de lejía es suficiente para desinfectar ,suelos ,baños, vajilla…

    Creo que en cocinas de restaurantes está prohibido verdad??

    • canalHOGAR mayo 14, 2020 en 1:44 pm - Responder

      Hola Cleofé, la lejía se usa en una proporción de 1:50 en agua fría, sin detergente, pero te aconsejamos leer siempre la etiqueta del fabricante en la que te explicarán detalladamente la proporción para su uso. Por otra parte, desconocemos a qué país te refieres con la prohibición de su uso. En España es legal y recomendable, siempre que no se use para potabilizar el agua de consumo. Un saludo.

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