¿Orinal o reductor infantil?

Publicado por canalHOGAR, 09 Feb 2018

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Niño sentado en un orinal rodeado de rollos de papel higiénico

Nuestro hijo crece y es cada vez más independiente. Una de las muestras de que eso ocurre es cuando llega el momento de decir adiós al pañal, pero ¿cómo hacerlo?

A  partir de los dos años aproximadamente los niños empiezan a ser más autónomos. Ya no necesitan a sus padres para todo y son capaces de desempeñar ciertas tareas por ellos mismos. A nivel fisiológico, están iniciándose en el fascinante mundo del control de esfínteres, una cuestión que trae de cabeza a los padres y que debe realizarse de forma perseverante y concienzuda para obtener los mejores resultados.

 

Orinal portátil o reductor, ¿qué elegir?

 

Cuando los padres se enfrentan por primera vez a la tarea de quitar el pañal al bebé, las dudas que les asaltan son muchas, una de ellas es sobre la conveniencia de usar orinal o si es mejor que el niño haga sus necesidades directamente en el baño usando un reductor o adaptador infantil.

A nivel educativo esta es una cuestión que importa poco. Los hay que apuestan por uno u otro sistema, pero ambos son instrumentos que sirven para lo mismo: dejar el pañal. Eso sí, hay ciertas características que conviene tener en cuenta:

  • El orinal portátil ha sido el método tradicional para enseñar a los niños a hacer pis y el tiempo ha puesto de manifiesto que es un buen sistema. Su punto fuerte es el tamaño: al estar a la altura del suelo, permite que el niño haga uso de él sin la ayuda de un adulto, lo que favorece su independencia y autonomía. Si bien es cierto que al principio son los padres los que deben supervisar ese momento, más adelante podrán desenvolverse ellos solos sin problemas. Pero tiene un punto negativo, y es que cuando haya que dar el paso al váter, hay que comenzar un nuevo proceso de aprendizaje.
  • El reductor infantil para WC es un invento más moderno que ha llegado para facilitarnos la tarea.
    Se trata de un artilugio que se instala en el váter para adaptarlo al tamaño del niño y que éste pueda estar sentado cómodamente. Si el menor se acostumbra a usarlo desde el principio, nos ahorraremos una explicación futura de cómo pasar del orinal al váter, pero hay niños que se niegan a usarlo. Podemos añadir un pequeño escalón o banco para ayudarle a subir, pero si aun así se niega a hacerlo es mejor no insistir. La clave está en conseguir que dejar el pañal sea una actividad motivadora, y en eso influye en gran medida este tipo de objetos.

 

Cómo conseguir que los niños dejen de usar el pañal

 

Entre las recomendaciones básicas que dan los expertos, se encuentran las siguientes:

  • Observa cuál es el mejor momento para quitarse el pañal. Si el niño es relativamente autónomo, dice algunas palabras y tiene bien desarrollada la psicomotricidad es más que seguro que podrá enfrentarse a la vida sin pañal. Por lo general, los padres saben cuándo ha llegado el momento, pero ante la duda es recomendable preguntar al pediatra. El Seguro de MAPFRE salud cuenta con un amplio cuadro médico para que puedas elegir el profesional que mejor te convenga.
  • Una vez que hemos decidido quitar el pañal, tenemos que elegir una fecha para ponerlo en práctica. Hay que pensarlo bien, porque una vez que se da este paso ya no nos podemos echar atrás. Si lo hacemos, corremos el riesgo de hacer que todo lo trabajado hasta el momento no haya servido de nada.
  • A partir de ese momento, el niño solo usará el pañal para dormir. Tenemos que concienciarnos de que durante el día no lo puede usar, y da igual si tenemos una fiesta, una reunión familiar o si estamos cansados de poner lavadoras con su ropa. Si usa pañal de vez en cuando y según nuestros intereses, dificultaremos al niño la tarea de educar a su cerebro en el nuevo reto.
  • Siempre que se manche hay que cambiar. No vale dejarlo para otro momento porque sabemos que en una hora va a haber otro escape. Es bueno que el niño sepa que hacerse pis encima tiene consecuencias molestas, como es la de tener que dejar los juegos o lo que tenga entre manos para cambiarse de ropa.
  • Paciencia. Cuando los niños se inician en esta nueva aventura hay que armarse de paciencia. No se trata de un paso fácil y las primeras veces tendremos la impresión de que se nos está yendo de las manos o de que nuestro hijo nunca será capaz de conseguirlo. No hay que regañarle. Solo indicarle que el pis se hace en el orinal y cambiarle de ropa.
  • Los primeros días, cuando consiga avisar para ir al baño a tiempo, hay que hacerle una fiesta: Cántale una canción, juega, apláudele… en definitiva, haz que quiera repetir esa misma acción para volver a disfrutar de tu reacción.


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