¿Reciclas? Tips para no equivocarte al separar la basura

Publicado por canalHOGAR, 21 Nov 2017

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Tres cubos de latón de diferentes colores con el símbolo del reciclaje

Tan importante es reciclar como saber separar la basura correctamente, ya que un simple error puede romper toda la cadena. Si quieres contribuir con el medio ambiente, te damos las claves para que lo hagas con acierto.

Si te pierdes entre tantos cubos y puntos limpios y no sabes cómo separar la basura, quizá eso te desanime a la hora de apuntarte al reciclaje. Pero con estos tips, todo quedará mucho más claro y verás como con un simple gesto puedes generar grandes beneficios.

Pero, ¿qué es reciclar? Según el diccionario de la RAE, se trata de someter un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar. Casi todos los materiales, de una u otra forma, pueden reciclarse. A diario utilizamos gran cantidad de objetos de papel, vidrio, metal, etc., que tiramos alegremente a la basura sin darle la oportunidad de una nueva "vida". 

El vidrio, el aluminio y muchos plásticos pueden ser reciclados de forma ilimitada sin perder su calidad y ello comporta, además, grandes beneficios medioambientales en cuanto a ahorro de materias primas, energía, agua y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por si esto fuera poco, hay que tener en cuenta su incidencia sobre el empleo. En nuestro país, la gestión de residuos genera casi diez mil puestos de trabajo directos  y unos treinta mil de forma indirecta, con lo que se contribuye al desarrollo económico y social a través de las empresas dedicadas a esta actividad.

 

 

¿Cómo separar la basura?

 

 

Actualmente, existe bastante conciencia sobre la necesidad de reciclar, pero unas veces por desconocimiento sobre cómo hacerlo, y otras por dejadez o comodidad, esta labor no se realiza de la manera correcta.

Hay que reconocer que es una labor pesada, que comienza en el propio domicilio donde es necesario separar la basura en función de la clase de los residuos y depositarlos en contenedores separados, que es la primera regla del correcto reciclaje: no mezclar, bajo ningún concepto, residuos de diferente naturaleza.

 

Lo ideal es tener un cubo para cada clase de residuos: uno para vidrio, otro para papel y cartón, otro para desechos orgánicos y otro para plásticos. En el mercado podemos encontrar contenedores no demasiado grandes con varios apartados para las distintas clases de residuos. Aun así, en muchos casos, esto no es tan fácil como parece porque no se dispone del espacio suficiente.

Básicamente, la basura se divide en orgánica –aquella que se descompone y  proviene de un ser vivo– e inorgánica –la que proviene de materiales hechos por el hombre tales como plásticos, vidrios o metales–. Hay que añadir también otros residuos que podríamos llamar especiales, tales como pilas eléctricas, baterías, fluorescentes, medicinas, aceites, escombros, ropas, muebles viejos, etc., que tienen puntos de recogida específicos y no representa gran dificultad poder deshacerse de ellos.

 

 

¿Cuántos cubos debo tener en casa?

 

 

Con estos datos, es fácil desanimarse ¿Cuántos recipientes tengo que tener en casa para reciclar de manera correcta? La separación de basura más elemental que debemos hacer en casa es la de residuos orgánicos e inorgánicos. A partir de aquí, veremos lo que necesitamos, porque dentro de los inorgánicos existe mucha variedad.

En el recipiente para los residuos orgánicos podemos meter restos de comida, tapones de corcho, bombillas normales, papel y cartón manchado de grasa, aceite, pintura u otra cosa, cerámica y porcelana, objetos de goma, plásticos que no son envases ni envoltorios, etc. También se puede tirar en el cubo de restos: ropa, calzado, cuero, trapos y pequeños cacharros metálicos, aunque todo esto es mejor llevarlo a un Punto Limpio. Posteriormente, todo ello en bolsas de basura, al contendor naranja.

Para los residuos inorgánicos habría que tener, pues,  varios recipientes, pero no es necesario valiéndonos de algunos trucos.

 

  • Por ejemplo, para el papel nos sirven las bolsas grandes de papel que dan con la compra en algunas tiendas. Se puede ir almacenándolo en ellas y cuando estén llenas, se tira todo, bolsa incluida porque es también de papel. El cartón, si es en pequeña cantidad, también puede ir a esta bolsa. Si es procedente de algún gran embalaje, se tira directamente al contendor azul.

 

  • Las pilas y baterías se pueden almacenar en botes o tarros para llevarlas después a cualquier punto de recogida de los que hay en tiendas, supermercados, etc.

 

  • Los aceites y grasas se pueden recoger en una pequeña garrafa o botella de plástico y llevarla, cuando esté llena, a un Punto Limpio que son los lugares donde se recogen materiales especiales que no pueden ser depositados en los contenedores de reciclaje habituales. En algunos supermercados existen también puntos de recogida de estos aceites.

 

  • Los aparatos eléctricos, pequeños electrodomésticos, etc., se recogen también en Puntos Limpios o en recipientes que hay a tal efecto en casi todas las grandes superficies.

 

  • Los tubos fluorescentes (ojo, no romperlos, son altamente contaminantes) se recogen en las tiendas de electricidad.

 

  • Las medicinas caducadas o que hayan sobrado se recogen en los puntos SIGRE de las farmacias. Pueden ser usados por alguna ONG, si no están caducados.

 

  • Los escombros, cristales, espejos, muebles, electrodomésticos, todo lo que no puede ser introducido en los contenedores habituales, se llevan a un Punto Limpio. Incluso, los ayuntamientos se prestan a la recogida de muebles viejos a domicilio

 

  • Las botellas de vidrio, tarros de cristal, etc., no necesitan un recipiente grande porque no se generan tantos residuos de esta clase en un día. Es más, ni siquiera se necesita un recipiente o cubo especial. Basta con dejarlos en la cocina en lugar seguro, fuera del alcance de los niños, y tirarlos después directamente, sin tapones ni tapas, al contenedor verde.

 

  • Los plásticos, metal, briks, bolsas de plásticos, cajas de madera, latas, etc., tampoco necesitan un recipiente especial. Se pueden recoger en una bolsa para tirarlos posteriormente al contenedor amarillo.

 

Como se pueden ver, no es tan complicado como parece y el beneficio que podemos obtener con un pequeño sacrificio, es muy alto. Se trata de cuidar el medio ambiente tanto como nuestra propia casa, algo que podemos hacer gracias al Seguro de Hogar MAPFRE, con las mejores coberturas para proteger nuestro hogar.



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