10 productos que contaminan (y tú sin saberlo)

Publicado por canalHOGAR, 06 Mar 2017

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Papel de aluminio arrugado

Cuidar el Medio Ambiente es responsabilidad de todos. Y aunque parezca que el tema nos quede lejano, nada más lejos de la verdad: la contaminación en el hogar causa 4 millones de muertes al año. 

Las cifras son escalofriantes: cada año, más de 4 millones de personas en todo el mundo fallecen por causas derivadas de la contaminación en el hogar. De ellos, más de un millón son afectados directamente por la contaminación urbana. Además, la mitad de las muertes por neumonía de niños menores de 5 años se producen por polución.

Cada estado y cada ciudad pueden poner en marcha políticas sostenibles para aliviar la presión de la contaminación en su territorio. Así, estimular el transporte público, promover centrales eléctricas que usen energías renovables en lugar de carbón o establecer medidas para la eficiencia energética son iniciativas relativamente fáciles y, en cualquier caso, beneficiosas para todos.

 

¿Cómo colaborar en nuestro hogar?

  • Compra lo que necesites, pero nada más. Intenta no dejarte llevar por tendencias pasajeras ni acumular objetos que realmente no te aporten. El planeta te lo agradecerá.
  • Evita productos de “usar y tirar”. Como servilletas y cubiertos desechables.
  • Usa papel reciclado. Para su fabricación, se necesita un 89% menos de agua que en la elaboración de un papel no reciclado.
  • Utiliza bombillas ecológicas, que además te ayudarán a ahorrar, ya que consumen el 20 por ciento de energía que las tradicionales y duran 8 veces más.   
  • No descongeles alimentos con agua. Sacar lo que vayas a comer al día siguiente del congelador y ponerlo en la nevera ahorra mucha más agua que descongelar con agua a presión.
  • Cuida el consumo de agua. Elige la ducha frente a la bañera y comprueba que los grifos de casa no gotean. Una gota perdida cada segundo supone derrochar 30 litros de agua al día.
  • Frutas y verduras, siempre de temporada. Si apuestas por la producción local, no tendrás que ver con la emisión de gases durante su trasporte de frutas y verduras. Si además te aseguras de que la producción haya sido ecológica, evitarás que se haya conseguido mediante cultivo intensivo, que demanda grandes cantidades de agua.
  • Piensa bien antes de tirar algo a la basura. ¿Puede reciclarse? ¿Alguien puede necesitarlo? ¿Podría hacerse alguna manualidad con ello? Si empezamos a tirar con conciencia, lo siguiente será que compremos a conciencia. Tal vez entre todos podamos frenar este consumismo masivo que requiere para su mantenimiento tantos recursos naturales.
  • Evita usar el fregadero de papelera. Ayudarás a optimizar el proceso de las depuradoras y, de paso, tendrás menos incidencia de atascos y malos olores.
  • Busca productos de limpieza respetuosos. Es decir, sin cloros, fosfatos o químicos termoactivos, entre otros.
  • Apaga cuando te vas y cuando te acuestes. Recuerda que los stand by de algunos electrodomésticos, aunque sean más discretos, también consumen. 
  • Olvídate de las pilas. Son difíciles de reciclar y su ciclo de biodegradación no termina en 1.000 años.

En fin, medidas que más o menos todos podemos manejar, porque además de obvias, son fáciles, útiles y muy transmisibles a amigos y familiares con un poquito de empeño y espíritu ecológico.

Ahora bien, ¿conoces todos los productos que contaminan en tu casa? Puede que estos 10 te sorprendan. Toma nota:

 

Palillos chinos desechables

Has llegado tarde y el hambre te impide siquiera pensar en las posibilidades para hacer la cena. Tu opción es clara: llamar para pedir comida china y, si puede ser con palillos incluidos, menos que limpiar. ¡Qué acierto para tu paladar y tu bolsillo! Aunque para el Medio Ambiente, mejor no hablamos. ¿O sí?

Para fabricar los 80.000 millones de palillos necesarios para abastecer solo a China cada año, sacrificamos 20 millones de árboles.

Si te gusta la comida china, añade a tu vajilla unos palillos bonitos y resistentes.

 

Las bolsitas de té

Aunque la mayoría son biodegradables al estar producidas en papel, muchas incorporan elementos plásticos para asegurar mayor durabilidad frente al calor o para hacerlas más atractivas.

 

Las botellas de agua

Porque se necesita el doble de agua para producir una que para llenarla. Y además, las productoras usan 17 millones de barriles de petróleo para poder embotellar.

 

Cápsulas de café

Son difíciles de reciclar y si se pusieran en fila, darían la vuelta al mundo más de 10 veces. Son en parte culpables de que ni siquiera el 1% del café producido llegue a nuestra mesa, ya que el resto es considerado residuo de producción.

 

Cuchillas de afeitar desechables

Pese a que son fáciles de reciclar, aún no está diseñada la campaña de concienciación adecuada. Cabe destacar que para su producción intervienen agua y metales, con lo que su coste medioambiental viene marcado desde su inicio.

 

Jabón con triclosan

Este compuesto, presente en muchos antibacterianos, acaba en el agua, perjudicando a peces y, por extensión, a los animales que los consumen, por ejemplo, el ser humano.

 

Fruta empaquetada

Muchas veces encontramos en los lineales plátanos empaquetados, lo cual representa un uso desproporcionado de envases. Eligiendo fruta a granel y envasándola al momento con una bolsa o, mejor aún, eligiendo mercado antes que el supermercado, es la opción más ecológica, responsable y beneficiosa para todos.

 

Tique de la compra o etiquetas

El uso del papel para estos fines es del todo desfasado, ya que se malgasta muchísimo papel que, en el mejor de los casos, va a acabar en la basura. El hecho de que las etiquetas en las prendas de ropa sean cada vez más largas y voluminosas, tampoco ayuda mucho.

 

Pañales desechables

El mercado de los pañales ecológicos está en plena expansión. En un corto plazo, serán tan cómodos y fáciles de usar como los pañales desechables de celulosa. Evitaremos nada menos que el 30% de residuos no biodegradables en la crianza de nuestros hijos.

 

Papel de plata

Presente en los bocadillos de nuestra infancia (y en nuestra cocina), es difícil de reciclar y lleva aluminio, uno de los elementos más difíciles de reciclar, que causa estragos en la salud de los animales, acidifica ríos e incluso actúa negativamente sobre las raíces de los árboles.

La contaminación incide negativamente sobre la salud. Además de prevenir, no está de más tomar una conciencia activa sobre tu bienestar. Infórmate de los beneficios de las coberturas de un Seguro de Salud MAPFRE sin salir de casa. 



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