Cómo cuidar los bañadores para que no se estropeen

Publicado por canalHOGAR, 11 Ago 2016

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Cómo cuidar los bañadores para que no se estropeen

Ducharte al salir del mar o la piscina es una buena costumbre, pero tu bikini o bañador va a necesitar algún cuidado más si no quieres que pierda su color y elasticidad al tercer día de tus vacaciones.

Durante las vacaciones de verano a nadie le apetece tener que seguir con rutinas domésticas y todo se relaja, pero si quieres que tu bikini perfecto, el que te ha costado meses encontrar, dure en buen estado toda la temporada e incluso la próxima, vas a tener que invertir un poco de tiempo y aprenderte los cuidados básicos para que no se estropeen bañadores y bikinis.

Las prendas de baño suelen ser tejidos resistentes y elásticos, sobre todo en los últimos tiempos, pero están sometidos a duras pruebas de resistencia y a un uso quizás corto en el tiempo, pero muy intenso.

Puede que sólo utilices el bikini o el bañador una semana, incluso días sueltos durante los tres meses de verano, pero ten en cuenta que los factores a los que se enfrenta en cada jornada de piscinas, playa o río, por ejemplo, son bastante agresivos para este tipo de prendas. Cloro, sal, arena, roce con superficies dañinas como piedra, sol, calor, temperaturas extremas, largas jornadas, cremas y aceites.

 

 

Para cuidar tu prenda de baño, proteger sus colores y textura y que luzca como nueva toda la temporada, puedes hacer bastante, no son tareas muy tediosas ni difíciles, pero tendrás que tener en cuenta una serie de pautas de limpieza y protección que alejarán a tus bikinis y bañadores de un envejecimiento prematuro que favorece muy poco.

1. Fijar el color

No estrenes tu bikini sin haberle lavado antes, además de ser un tema básico de higiene, te va a ayudar a proteger la prenda. Sométela a un delicado baño de vinagre o de sal. Este paso previo al uso de la prenda de baño, facilita la fijación de los colores, haciendo que sean más duraderos y además, evitando que durante la temporada el bañador destiña, lo que puede resultar muy molesto.

2. Lavado diario a mano

No importa si tu bikini se ha enjuagado contigo en la ducha de la playa o la piscina, eso no exime lavarlo cuando llegues a casa o al hotel, por ejemplo. El lavado diario de una prenda de baño debe ser ligero y cuidadoso, pero no puede nunca olvidarse. Simplemente deja unos minutos en remojo la prenda con agua tibia o fría y jabón neutro o para prendas delicadas, luego aclara con abundante agua. Nunca restriegues, retuerzas o sometas al bañador a manipulaciones agresivas. Es cierto que las composiciones de tejidos de hoy son resistentes y flexibles, pero cuanto más se cuiden, más duran y en mejores condiciones se mantendrán.

3. Sí a la lavadora

Las prendas de baño pueden y deben lavarse en la lavadora, dependiendo del uso una vez a la semana o, al menos, un par de veces en la temporada si lo utilizas más esporádicamente. Necesariamente, siempre antes de guardarlo de forma definitiva hasta el próximo año. Si tu lavadora tiene programa para ropa delicada, es el más adecuado para este tipo de prendas; si no, elige programas cortos, con temperatura fría y evitando el centrifugado. Elige un detergente para prendas delicadas y no llenes la lavadora de otras prendas como toallas o similares. Mejor haz una colada exclusiva y no muy abundante, sólo con prendas de baño.

Si es posible mételas en bolsas de algodón para su protección dentro del tambor de la lavadora. Atención, sobre todo si el bikini o bañador incluye elementos como broches de plástico, aros o ballenas, pueden salirse o soltarse durante el lavado y dañar la lavadora. Revisa también los bolsillos en el caso de los bañadores masculinos que suelen tenerlos.

4. Secado

Mientras que la lavadora sí es un electrodoméstico práctico para el lavado de tus prendas de baño, olvídate de la secadora. El secado de bañadores y bikinis debe ser tanto o más delicado que su lavado. Evita tender las prendas en una cuerda y a pleno sol, los colores perderán brillo e intensidad casi inmediatamente, además la textura del bañador se verá seriamente afectada y su firma. Mejor coloca los bikinis y bañadores en una superficie horizontal entre toallas o tejidos similares, al aire libre, pero nunca al sol directo. Antes de recoger y guardar, asegúrate que están completamente secos, no los guardes si aún están húmedos, ya que la proliferación de hongos y bacterias con la humedad es bastante fácil.

Con un poco de atención y estos consejos de mantenimiento para que tus bañadores no se estropeen, vas a poder lucir toda la temporada prendas de baño como nuevas, cada jornada de piscina o playa con total seguridad y confianza. Ahora que ya tienes una preocupación menos este verano, no dejes que la seguridad de tu hogar te impida disfrutar de tus escapadas. La cobertura de robo, incluida en las pólizas del Seguro de Hogar MAPFRE te garantiza las mínimas consecuencias y los mejores servicios si ocurre esta desagradable situación en tu ausencia.



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