Cómo limpiar y cuidar el cuero

Publicado por Marta Leal, 23 Oct 2012

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Limpiar muebles de cuero

El cuero es un material natural animal que se utiliza, tras haberlo curtido, para tapizar sofás, sillas, cabeceros de cama y complementos. Es un producto costoso aunque duradero. Aporta un toque elegante y dependiendo del color, puede ser idóneo tanto para una decoración moderna como clásica. Pero, ¿cómo debemos mantenerlo?

LO QUE DEBES SABER...
  • Consejo: no exponer el mueble de cuero a luz solar, evitar tenerlo cerca del calor ya que pueden aparecer grietas.
  • Manchas: jabón neutro con agua destilada y frotar con un paño limpio de lana. Secarlo bien al final.
  • Brillo: para conservar el brillo del cuero se le puede aplicar leche descremada con un trapo húmedo y después secarlo.

 

Es importante conocer cómo limpiar este material y lo más importante, sus cuidados, ya que el uso diario y  roces de la ropa pueden dejar marcas. Hoy te vamos a dar unos consejos importante para cuidar tus muebles de cuero.

 

Mantenimiento del cuero

Tienes que tener en cuenta dónde ubicar este mueble, el cuero debe estar lejos de radiadores o estufas, ya que pueden aparecer grietas. Al mismo tiempo tampoco puede estar en sitios húmedos ni expuesto a la luz solar.

Evitad el contacto con productos de limpieza como pueden ser la lejía, amoniaco y detergentes. Muchas veces cuando vemos la televisión es un momento para pintarnos las uñas, pero esto puede ser bastante peligroso para nuestro sofá, silla o sillón de cuero, ya que es imposible eliminar la mancha.

Los aceites y cremas corporales pueden crear manchas y del mismo modo no es recomendable tumbarse o sentarse con el pelo mojado. Si tienes mascota debes prohibirle rotundamente subirse, ya que puede arañarlo y esto tiene difícil solución. Además su saliva, al igual que nuestro sudor, puede estropear el acabado del cuero.

Cómo debemos limpiar el cuero

Una vez por semana debemos eliminar el polvo con un paño suave y seco o con una aspiradora con cepillo de pelo suave.

Si hay alguna mancha, la mejor manera es eliminarla mezclando en un cubo jabón neutro con un poco de agua destilada y frotar con un paño limpio, preferentemente de lana, aclarándolo varias veces y cambiando el agua. Después hay que secar con un paño seco y limpio, nunca dejarlo secar a la luz del sol.

Si se ha derramado algún líquido hay que actuar rápidamente para evitar que penetre, cogiendo papel de cocina que absorba el líquido e inmediatamente después lavarlo como hemos explicado antes. Jamás utilizar vapor para limpiarlo.

Para conservar el brillo podemos aplicar leche descremada en un trapo humedecido, pasándolo por toda la superficie y después un paño seco. 



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