¿Qué hacer con el vino que sobra?

Publicado por CanalHOGAR, 27 Abr 2016

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¿Qué hacer con el vino que sobra?

Lo ideal es ajustar el tamaño de la botella al consumo que se va hacer, pero como eso es bastante complicado, también es muy útil tener algunas ideas sobre qué hacer con el vino que sobra, ya que tirarlo siempre es una pena.

La realidad está ahí, se acabó la cena y queda casi media botella de vino: ahora, ¿qué hacer con el vino que sobra? Pues lo cierto es que si no estás dispuesto a tirarlo, la conservación es complicada y quizás lo mejor sea la reutilización. Pero desde luego el tipo de vino y su calidad influye mucho y puede ser definitivo para saber qué es lo mejor que puedes hacer con el vino que te queda en una botella abierta.

Como norma general, aunque desde luego hay que valorar cada caso, los vinos tintos se oxidan con menos facilidad que los blancos; en cuanto a los espumosos, la pérdida de las burbujas es prácticamente inevitable con lo que la conservación es mejor no contemplarla como opción.

Conservación

Si aún a pesar de que tienes claro que tu vino mañana no estará en iguales condiciones que hoy, has decidido conservarlo, o al menos, intentarlo, lo primero es que intentes guardarlo en un botella más pequeña, cuanto más adaptada a la cantidad de vino que te quede mejor. Por supuesto, debes volver a taparla con un corcho o similar.

Lo principal es que el caldo no esté en contacto con aire que es el principal agente oxidante, existen utensilios específicos para sacar el aire de las botellas y volver a encorchar de la manera más precisa. El calor es también enemigo del vino y su conservación, guarda el resto en un sitio fresco y alejado de la luz.

Congelación

Un minuto antes de pensar que esta es la mejor opción, el vino puede congelarse, sí, pero no para volverse a degustar ni tomar en copas junto a tu mejor plató: de eso, olvídate. La propuesta es aprovechar el vino sobrante para hacer cubitos; puedes hacerlos en bolsas o en cubiteras en lo que habitualmente uses para hacer hielo y de la misma forma.

El uso de estos cubitos de vino es culinario, ya que los puedes usar posteriormente en caldos, guisos o salsas, por ejemplo. Desmoldas el cubito y lo añades, en lugar del clásico chorrito de vino que recomiendan e incluyen muchas recetas. Es un idea muy práctica y una forma muy interesante de aprovechar el vino sobrante.

 

 

Cremas y jabones

Si te gusta hacer productos naturales en casa para el baño y, en general, la higiene corporal, el vino puede ser un componente perfecto. Puedes seguir las recetas tradicionales para hacer jabón o crema y a la hora de echar el aditivo que aporte color y esencia apostar por el vino sobrante.

En este caso, lo mejor es que guardes el vino en la nevera en un bote o botella de menos tamaño, adecuada a la calidad y que lo uses lo antes posibles para que sus propiedades no se pierdan y puedas disfrutarlas en tus cremas, tónicos o jabones.

Limpieza

Igual que el vinagre, el vino cuenta con un componente antibacterias y desinfectante bastante potente, por lo que no es mala idea añadir en el cubo de la fregona del día siguiente el vino sobrante, ojo si es tinto, por el color, pero si es blanco no tendrás ningún problema.

El vino blanco, además, es un potente quitamanchas en textiles, perfecto para cortinas y alfombras, pero también para tu ropa, especialmente si de lo que se trata es de eliminar una mancha de vino tinto, te sorprenderá su eficacia.

Vinagre

Si nunca has probado a hacer tu propio vinagre de vino, esta es la oportunidad que estabas esperando, deja que la naturaleza siga su curso. Tapa el fino y déjalo en un lugar fresco y poco luminoso.

En unas dos semanas, aunque siempre dependiendo del vino, ya puedes probar tu vinagre. Antes de juzgarlo con demasiada dureza, debes saber que el vinagre resultante será bastante fuerte e intenso, por lo que en caso de que lo vayas usar para aliñar ensaladas, por ejemplo, es probable que tengas que diluirlo o usarlo en menor cantidad.

Ahora ya sabes qué hacer con el vino que sobra, aunque sin duda y más en casos de caldos selectos, la mejor opción es degustarlo en el momento de su apertura y no dejarlo. No obstante, si es necesario, con estas propuestas, al menos, contarás con recursos interesantes y muy prácticos para no desaprovechar nunca el vino y sacarle rendimiento hasta la última gota. Las coberturas y asistencias de tu Seguro de Hogar MAPFRE también están pensadas y diseñadas para ofrecerte la mayor satisfacción y una utilidad máxima ante cualquier eventualidad que se presente en tu vivienda.



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