Cómo recargar pilas usadas

Publicado por Víctor Canales, 13 Mar 2015

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Consejos para recargar las pilas usadas

A pesar de todo lo que ha avanzado la tecnología en los últimos años, todavía existen muchos dispositivos que necesitan pilas para poder funcionar. El principal inconveniente es que estas tienen una duración determinada y, en muchos casos, es imprescindible cambiarlas por otras nuevas para que el aparato en cuestión pueda seguir usándose. 

LO QUE DEBES SABER...
  • Sol: podemos usar la luz solar para recargar las pilas gastadas de una manera sencilla.
  • Frío: si metemos las pilas en el congelador, podremos conseguir darles unos minutos más de vida útil.
  • Recargables: siempre que nos sea posible utilizaremos modelos de pilas recargables.

Sin embargo, hay una alternativa: recargar las pilas, que además puede ahorrarte algo de dinero. Hoy queremos enseñarte cómo hacerlo.

 

Usar calor o frío para recargar pilas usadas

A la hora de recargar las pilas que ya están gastadas, hay dos métodos posibles: a través del calor o a través del frío.

Para el primer caso, se puede utilizar directamente la luz solar. Para ello, tenemos que situar la parte de la pila de carga positiva de manera que la luz del sol incida directamente sobre ella. En las condiciones adecuadas de temperatura, podremos llegar a conseguir hasta dos horas más de vida de las pilas gastadas. Esto es especialmente útil cuando estamos fuera de casa y no disponemos de pilas de repuesto.

La otra posibilidad es utilizar el fenómeno opuesto, es decir, el frío. La razón es que las bajas temperaturas ayudan a condensar la carga de la pila. En este caso, la solución es más breve que si usamos calor, ya que solo conseguiremos unos minutos extra, pero para una urgencia es una opción muy válida. Para darle más vida a las pilas gastadas mediante el frío, tendremos que envolverlas en papel absorbente y en papel de aluminio (para que no les afecte la humedad) y meterlas en el congelador. Las dejaremos todo el tiempo que nos sea posible y luego retiraremos solo el papel de aluminio. Después, esperaremos unos minutos para que el papel absorbente acabe con la posible humedad. A continuación, ya podremos probar las pilas otra vez, consiguiendo al menos unos minutos de uso que, en algunas ocasiones, pueden ser muy de agradecer.

Pilas recargables

Pese a las soluciones más o menos efectivas que hemos propuesto, debemos saber que en el mercado hay pilas que están especialmente destinadas a su recarga continuada una vez que se agotan. La manera en que se recargan es a través de un cargador, que puede ser similar al que podemos usar para la batería del móvil, o bien solar o incluso a través de un puerto USB que conectemos al ordenador.

Al usar estas pilas, tenemos que asegurarnos de que se agotan por completo antes de recargarlas, además de no dejarlas cargando más tiempo del necesario. De esta manera, durarán el mayor tiempo posible.

 

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Comentarios (1)

mariagarcia421 comento el 13/03/2015 a las 11:43

En mi casa, desde que probamos las pilas recargables ya no usamos otras. Son muy útiles para los mandos a distancia o para todos esos productos que consumen mucha energía. Me gusta mucho recomendarlas.

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