Cómo calentar el agua de la piscina

Publicado por Cristina Yáñez, 23 Ago 2013

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Agua caliente en la piscina

Con la llegada del final del verano las temperaturas poco a poco van descendiendo y nos va costando más meternos en la piscina debido a que el agua está demasiado fría. Para evitar esta situación, os vamos a enseñar los métodos existentes para calentar el agua de la piscina y así poder disfrutar de ella durante todo el año.

LO QUE DEBES SABER...
  • Calentadores eléctricos: es la opción más fácil y económica de instalar, aunque a la larga puede ser la más cara debido a la factura de la luz.
  • Bombas de calor: su funcionamiento nos supondrá un coste muy bajo aunque la instalación puede llegar a ser un poco cara.
  • Placas solares: es la opción más recomendable para el medio ambiente y tiene unos resultados bastante buenos.

 

Aún cuando la temperatura ambiente sea bastante fría, es posible que el agua de la piscina se mantenga caliente. 


Calentadores y bombas 

Los sistemas de calentamiento de piscinas son bastante variados, aunque vamos a centrarnos concretamente en cuatro tipos distintos, que son los más utilizados y los que mejor rendimiento presentan.

En primer lugar está el calentador eléctrico, que suele ser la opción más empleada por aquellas personas que quieren calentar una piscina pequeña de las que se pueden tener en cualquier jardín. Como su nombre indica, funciona a través de la corriente eléctrica, y se conecta con la bomba del agua de la piscina para transmitir el calor. La ventaja que presenta es que se instala de forma fácil y no suele costar demasiado caro, pero a la larga nuestra factura de la luz puede verse muy resentida.

Por otro lado encontramos las bombas de calor, que utilizan el calor del aire para calentar el agua y van también conectadas al circuito de la piscina. Al contrario del calentador eléctrico, su coste es bastante elevado pero tiene la ventaja de que cuesta muy poco dinero usarla y no nos llevaremos sustos en las facturas. 

Placas solares e intercambiadores de calor 

Otra opción que podemos plantear es el intercambiador de calor, que consiste en un aparato que se conecta a la caldera de la casa con la que calentamos el agua del hogar, para también calentar el de la piscina. Para instalarlo lo recomendable es que la piscina se encuentre cerca de la vivienda y que la caldera tenga potencia suficiente para soportar el aporte extra de energía.

Por último, cada vez está más extendida la calefacción solar, mediante la cual el agua se caliente gracias a la energía procedente del sol y acumulada en unas placas situadas en el tejado de la casa.



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